jueves, 17 de noviembre de 2016

CRONICA DE LA TERTULIA SOBRE EL LIBRO DE JONH BANVILLE, LA GUITARRA AZUL.


Celebrada el día 28 de octubre de 2016.

La obra de Jonh Banville mereció la casi unanimidad de los elogios de los asistentes a la tertulia y fue considerada de gran calidad literaria. Es una historia que nos cuenta, en primera persona, las vicisitudes amorosas, personales, profesionales y, en fin, existenciales, de un pintor y ladrón, Oliver Orme, que se enamora de Polly, la mujer de su amigo, al tiempo que está casado con Gloria, una pareja que hace aguas, sobre todo tras la muerte de su hija de tres años. Este es un pequeño resumen de la trama pero la novela está jalonada de las reflexiones y digresiones del personaje principal. Unos pensamientos que son, con mucho, lo más sustancioso del relato.
Así, llega un momento de la lectura en que, fascinada por el yo narrador, muy potente, su sensibilidad y la profundidad con que analiza su entorno; por su “encanto”, su historia de amor; no era muy consciente del verdadero drama que se desarrolla en la novela: esa mujer, Polly, que hechizada por el artista, deja a su marido por él, Orme, para darse de narices con la realidad menos romántica: que se trata un tipo cobarde, egocéntrico, que vive más en su mundo interior que en la mundanidad mediocre que le rodea; o, mejor dicho, que se pasa la vida transformando esa realidad en su interior. Y ahí está su mérito, ejecuta esa transformación con una capa de lirismo y belleza que, al final, lo impregna todo: a las personas, las cosas, la naturaleza, hasta los mismos pensamientos.
Orme es un personaje complejo, como cualquiera de nosotros, capaz de miserias sin cuento por las que se justifica de continuo, y dotado de una percepción poética y, a la vez, trágica, de la vida que le redime incondicionalmente a los ojos del lector.
Otra peculiaridad de Orme son sus referencias culturales muy frecuentes, en particular a la literatura, la pintura y la música.
No es posible dejar de destacar algunos momentos. Cuando su amigo se desahoga con el protagonista sobre la supuesta infidelidad de su mujer, Polly, él reflexiona: “El otoño es la estación de la memoria. No sabía a dónde ir. No podía ir a casa. ¿Cómo iba a mirar a Gloria a la cara tras lo sucedido con Marcus? Una de las cosas que he aprendido sobre el amor ilícito es que nunca resulta tan real, tan serio, tan profundamente valioso como en los momentos de mayor peligro, cuando parece inminente que va a ser descubierto”.
Creo especialmente acertada una descripción del dolor físico que produce en el amante el abandono del amado: “La dolía la carne de los dedos bajo las uñas, decía, como si estuviera expuesta al aire... le ardían los ojos y hasta el pelo parecía dolerle. Le subía y bajaba la temperatura, tan pronto se ahogaba de calor como el frío se le colaba en los huesos. A veces confundía la tormenta exterior con el sonido de su propio dolor encabritándose y desplomándose dentro de ella”.
En casa de los padres de Polly, Orme se siente fuera de lugar y reflexiona: “ Yo habría sido un penoso caballero andante, con el velo de mi dama convertido en una enseña andrajosa y embarrada, colgando míseramente de mi lanza torcida”.
Orme indaga sobre su propia identidad: “Tras dejar de pintar, observé que necesitaba confirmar una y otra vez mi existencia, necesitaba golpearme con los nudillos para verificar que aún era una persona o, que al menos, tenía alguna consistencia y, a menudo, cuando sólo recibía como respuesta un sonido hueco, tendía a imaginar otro papel para mí, incluso otra identidad. El amante de Polly, por ejemplo, era algo que podía ser, del mismo modo que el hijo ingrato, el falso amigo, hasta el artista fracasado”.
En fin, al final no deja de ser una historia vulgar, patética incluso, pero que el protagonista nos disfraza con su elocuencia, la belleza de su narración de los hechos y pensamientos; también con su propia conmiseración, sus autorreproches, con la manera de diseccionarse a sí mismo sin paños calientes: “¿Existe en otras personas una árida planicie interior, un Espacio Vacío donde reina la fría indiferencia? A veces pienso que en mi caso esa región es el emplazamiento de lo que popularmente se llama corazón”.

Los tertulianos opinaron, en el caso de José Antonio, que la novela le había parecido ácida desde el humor, filosófica, hermosa y universal. Con una escritura poética y bella. Moderna. Un novelón con talento y oficio. Por el contrario, Silvia afirmó que el texto se le hizo eterno, con un personaje odioso y repetición de temas. Nada interesante. Para Mercedes, la obra presenta un personaje que necesita sentirse vivo, por eso roba y por eso mantiene una relación con la mujer de su amigo, porque ha perdido las sensaciones que sentía cuando pintaba. Nieves destacó la presencia de la cultura católica del autor manifestándose en los sentimientos y reflexiones del personaje. Angélica explicó que el narrador,  con sus reflexiones, se asoma a la futilidad de la naturaleza humana y lo hace a través de una escritura implacable. La novela es una larga conversación. Es una obra culta, veraz pero a la vez sencilla. Atemporal y universal. María Eugenia dijo que retrata la complejidad de una mente atormentada, la de un personaje egocéntrico autorreferente con el que no sabe cómo llegó a empatizar. Cree que la obra es arte de la escritura en estado puro. Para Ofelia, Banville narra las reflexiones de un hombre enfrentado a su vida, a cómo afrontar sus dudas y sus fracasos. Cree que la narración es extraordinaria, aguda, y juega con las palabras de manera exquisita en un contexto atemporal. Por último, Vicky afirmó que el texto, al principio, parece una novela pero después se transforma en una biografía novelada o en un conjunto de recuerdos del protagonista que es un perdedor. Encontró exhaustivas y riquísimas descripciones.

Edgar Allan Poe, El pozo y el péndulo

En este relato breve, Poe crea un ambiente extraordinariamente claustrofóbico por acumulación. Por ejemplo, la celda en la que yace el protagonista de la historia, además de prisión es una cueva, fría, húmeda y, aunque parece de piedra, es metálica.
Primero aterra la oscuridad pero a esta se superpone la aparición de unas figuras terroríficas en los muros que, finalmente, acaban al rojo vivo. También los obstáculos que el cautivo encuentra en la celda: el pozo, el péndulo, las ratas y las penurias: la sed, el hambre, el dolor, el miedo, el pánico...
Resulta triste comprobar la mala fama de nuestra propia historia. Es el caso de la ciudad de Toledo que fue cuna de culturas y donde convivieron religiones y costumbre durante siglos, en la obra queda como ejemplo de falta de libertad, de intransigencia y de fanatismo, encarnados en la Inquisición.

Según Ofelia, El pozo y el péndulo, refleja en sus páginas las características del Romanticismo, como el gusto por lo nocturno y tenebroso, la soledad y la incertidumbre. Refleja estados de ánimo como la tristeza, el sufrimiento y la muerte. Poe demuestra dominio del lenguaje y las técnicas narrativas más efectivas para involucrar y hacer sentir al lector como un testigo directo de los agobiantes pensamientos y experiencias sufridas por el protagonista. El autor considera de vital importancia hacer hincapié en temas desoladores, en protagonistas del submundo...
La obra de E.A.Poe trasciende el tiempo, no tanto por los temas como la forma de mostrarlos al mundo. Por su estilo prodigioso y su maestría.

Libros propuestos para la próximo tertulia que se celebrará el día 25 de noviembre de 2016

Papini, Giovanni, Gog
Safier, David, Maldito karma
Catarescu, Mircea, El ruletista
Guelfenbein, Karla, Contigo en la distancia

Husley, Aldoux, Un mundo feliz

Pardo Bazán, Emilia, Los pazos de Ulloa
Strout, Elizabeth, Me llamo Lucy Barton
Pérez Galdós, Benito, Doña Perfecta
Ford, Richard, Canadá

El libro que habrá que leer para la próxima tertulia es Me llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout.

También se leyeron las composiciones de algunos contertulios en las que había que incluir las palabras “melocotón” y “sendero”. La de José Antonio:

Melocotón y sendero (2016-octubre)
-Ring, Ring…
-Buenas… soy el Jhony
-Sí, ya lo sé
-ya… ¿está la Jenny?
-Vale,… ¿Pero se puede poner?.
-Dile, que si puede, me llame cuando termine de lavar la cabeza de la clienta… anda, hazme ese favor,
-No…. No fue así… no  pasó nada… ya sabes como es…
-Te lo prometo… Eres un sol, te voy a regalar un melocotón
-Ja ja… sí de Calanda,  que huela bien como tú
-Gracias las tuyas, hasta luego
Clock

A la Jenny no hay quien la entienda, unos días me dice que vayamos al fin del mundo, y otros …. No se pone
La Jenny me gusta… jeje, presente continuo  me ha dicho la profe de inglés.
Ayer la invité a casa y me dijo:
“El que tiene higuera en sendero real, si quiere higos tendrá que madrugar”
Se puso de morros y se fue
Si es que no hay quien la entienda
.La volveré a llamar
-Ring, ring…
-Está la Jenny
::::::::::::::::::::::::::::::::::
Clok
-Me ha colgado
¡Me voy al billar…

La composición de Angélica:

Los titulares de octubre
Reclama nuestra atención.
Tanto Sánchez, tanta guerra,
Tanto huracán, tanto Trump.

Que si vamos a elecciones,
Que si es mejor la abstención,
Que si esto no es democracia
Sin consultar la opinión
De las bases del partido
Que ya han dicho que ¡No es No!

El SENDERO se oscurece
Y en otoño es natural,
No ha sido nunca tan fuerte
El calentamiento global;
Sin embargo están los frutos
Que llegan con la estación:
Calabazas y castañas,
Uvas y MELOCOTÓN.

Ya debemos en tertulia
Practicar la tolerancia
Entre izquierdas y derechas
Y valga la redundancia,
Sabiendo que en una encuesta
“The Lancet”, con docta unción
dictamina que es España
donde se vive mejor!