CRONICA DE LA TERTULIA SOBRE EL LIBRO DE JONH
BANVILLE, LA GUITARRA AZUL.
Celebrada el día 28 de octubre de 2016.
La obra de Jonh Banville mereció la casi
unanimidad de los elogios de los asistentes a la tertulia y fue considerada de
gran calidad literaria. Es una historia que nos cuenta, en primera persona, las
vicisitudes amorosas, personales, profesionales y, en fin, existenciales, de un
pintor y ladrón, Oliver Orme, que se enamora de Polly, la mujer de su amigo, al
tiempo que está casado con Gloria, una pareja que hace aguas, sobre todo tras
la muerte de su hija de tres años. Este es un pequeño resumen de la trama pero
la novela está jalonada de las reflexiones y digresiones del personaje
principal. Unos pensamientos que son, con mucho, lo más sustancioso del relato.
Así, llega un momento de la lectura en que,
fascinada por el yo narrador, muy potente, su sensibilidad y la profundidad con
que analiza su entorno; por su “encanto”, su historia de amor; no era muy
consciente del verdadero drama que se desarrolla en la novela: esa mujer,
Polly, que hechizada por el artista, deja a su marido por él, Orme, para darse
de narices con la realidad menos romántica: que se trata un tipo cobarde,
egocéntrico, que vive más en su mundo interior que en la mundanidad mediocre
que le rodea; o, mejor dicho, que se pasa la vida transformando esa realidad en
su interior. Y ahí está su mérito, ejecuta esa transformación con una capa de
lirismo y belleza que, al final, lo impregna todo: a las personas, las cosas,
la naturaleza, hasta los mismos pensamientos.
Orme es un personaje complejo, como
cualquiera de nosotros, capaz de miserias sin cuento por las que se justifica
de continuo, y dotado de una percepción poética y, a la vez, trágica, de la
vida que le redime incondicionalmente a los ojos del lector.
Otra peculiaridad de Orme son sus referencias
culturales muy frecuentes, en particular a la literatura, la pintura y la
música.
No es posible dejar de destacar algunos
momentos. Cuando su amigo se desahoga con el protagonista sobre la supuesta
infidelidad de su mujer, Polly, él reflexiona: “El otoño es la estación de la
memoria. No sabía a dónde ir. No podía ir a casa. ¿Cómo iba a mirar a Gloria a
la cara tras lo sucedido con Marcus? Una de las cosas que he aprendido sobre el
amor ilícito es que nunca resulta tan real, tan serio, tan profundamente
valioso como en los momentos de mayor peligro, cuando parece inminente que va a
ser descubierto”.
Creo especialmente acertada una descripción
del dolor físico que produce en el amante el abandono del amado: “La dolía la
carne de los dedos bajo las uñas, decía, como si estuviera expuesta al aire...
le ardían los ojos y hasta el pelo parecía dolerle. Le subía y bajaba la
temperatura, tan pronto se ahogaba de calor como el frío se le colaba en los
huesos. A veces confundía la tormenta exterior con el sonido de su propio dolor
encabritándose y desplomándose dentro de ella”.
En casa de los padres de Polly, Orme se
siente fuera de lugar y reflexiona: “ Yo habría sido un penoso caballero andante,
con el velo de mi dama convertido en una enseña andrajosa y embarrada, colgando
míseramente de mi lanza torcida”.
Orme indaga sobre su propia identidad: “Tras
dejar de pintar, observé que necesitaba confirmar una y otra vez mi existencia,
necesitaba golpearme con los nudillos para verificar que aún era una persona o,
que al menos, tenía alguna consistencia y, a menudo, cuando sólo recibía como
respuesta un sonido hueco, tendía a imaginar otro papel para mí, incluso otra
identidad. El amante de Polly, por ejemplo, era algo que podía ser, del mismo
modo que el hijo ingrato, el falso amigo, hasta el artista fracasado”.
En fin, al final no deja de ser una historia
vulgar, patética incluso, pero que el protagonista nos disfraza con su
elocuencia, la belleza de su narración de los hechos y pensamientos; también
con su propia conmiseración, sus autorreproches, con la manera de diseccionarse
a sí mismo sin paños calientes: “¿Existe en otras personas una árida planicie
interior, un Espacio Vacío donde reina la fría indiferencia? A veces pienso que
en mi caso esa región es el emplazamiento de lo que popularmente se llama
corazón”.
Los tertulianos opinaron, en el caso de José
Antonio, que la novela le había parecido ácida desde el humor, filosófica,
hermosa y universal. Con una escritura poética y bella. Moderna. Un novelón con
talento y oficio. Por el contrario, Silvia afirmó que el texto se le hizo
eterno, con un personaje odioso y repetición de temas. Nada interesante. Para
Mercedes, la obra presenta un personaje que necesita sentirse vivo, por eso
roba y por eso mantiene una relación con la mujer de su amigo, porque ha
perdido las sensaciones que sentía cuando pintaba. Nieves destacó la presencia
de la cultura católica del autor manifestándose en los sentimientos y
reflexiones del personaje. Angélica explicó que el narrador, con sus reflexiones, se asoma a la futilidad
de la naturaleza humana y lo hace a través de una escritura implacable. La
novela es una larga conversación. Es una obra culta, veraz pero a la vez sencilla.
Atemporal y universal. María Eugenia dijo que retrata la complejidad de una
mente atormentada, la de un personaje egocéntrico autorreferente con el que no
sabe cómo llegó a empatizar. Cree que la obra es arte de la escritura en estado
puro. Para Ofelia, Banville narra las reflexiones de un hombre enfrentado a su
vida, a cómo afrontar sus dudas y sus fracasos. Cree que la narración es
extraordinaria, aguda, y juega con las palabras de manera exquisita en un
contexto atemporal. Por último, Vicky afirmó que el texto, al principio, parece
una novela pero después se transforma en una biografía novelada o en un
conjunto de recuerdos del protagonista que es un perdedor. Encontró exhaustivas
y riquísimas descripciones.
Edgar Allan Poe, El pozo y el péndulo
En este relato breve, Poe crea un ambiente
extraordinariamente claustrofóbico por acumulación. Por ejemplo, la celda en la
que yace el protagonista de la historia, además de prisión es una cueva, fría,
húmeda y, aunque parece de piedra, es metálica.
Primero aterra la oscuridad pero a esta se
superpone la aparición de unas figuras terroríficas en los muros que,
finalmente, acaban al rojo vivo. También los obstáculos que el cautivo
encuentra en la celda: el pozo, el péndulo, las ratas y las penurias: la sed,
el hambre, el dolor, el miedo, el pánico...
Resulta triste comprobar la mala fama de
nuestra propia historia. Es el caso de la ciudad de Toledo que fue cuna de
culturas y donde convivieron religiones y costumbre durante siglos, en la obra
queda como ejemplo de falta de libertad, de intransigencia y de fanatismo,
encarnados en la Inquisición.
Según Ofelia, El pozo y el péndulo, refleja
en sus páginas las características del Romanticismo, como el gusto por lo
nocturno y tenebroso, la soledad y la incertidumbre. Refleja estados de ánimo
como la tristeza, el sufrimiento y la muerte. Poe demuestra dominio del
lenguaje y las técnicas narrativas más efectivas para involucrar y hacer sentir
al lector como un testigo directo de los agobiantes pensamientos y experiencias
sufridas por el protagonista. El autor considera de vital importancia hacer
hincapié en temas desoladores, en protagonistas del submundo...
La obra de E.A.Poe trasciende el tiempo, no
tanto por los temas como la forma de mostrarlos al mundo. Por su estilo
prodigioso y su maestría.
Libros propuestos para la próximo tertulia
que se celebrará el día 25 de noviembre de 2016
Papini, Giovanni, Gog
Safier, David, Maldito karma
Catarescu, Mircea, El ruletista
Guelfenbein, Karla, Contigo en la
distancia
Husley, Aldoux, Un mundo feliz
Pardo Bazán, Emilia, Los pazos de Ulloa
Strout, Elizabeth, Me llamo Lucy Barton
Pérez Galdós, Benito, Doña Perfecta
Ford, Richard, Canadá
El libro que habrá que leer para la próxima
tertulia es Me llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout.
También se leyeron las composiciones de algunos contertulios en las que había que incluir las palabras “melocotón” y “sendero”. La de José Antonio:
Melocotón y sendero (2016-octubre)
-Ring, Ring…
-Buenas… soy el Jhony
-Sí, ya lo sé
-ya… ¿está la Jenny?
-Vale,… ¿Pero se puede poner?.
-Dile, que si puede, me llame cuando termine de lavar la
cabeza de la clienta… anda, hazme ese favor,
-No…. No fue así… no
pasó nada… ya sabes como es…
-Te lo prometo… Eres un sol, te voy a regalar un melocotón
-Ja ja… sí de Calanda,
que huela bien como tú
-Gracias las tuyas, hasta luego
Clock
A la Jenny no hay quien la entienda, unos días me dice que
vayamos al fin del mundo, y otros …. No se pone
La Jenny me gusta… jeje, presente continuo me ha dicho la profe de inglés.
Ayer la invité a casa y me dijo:
“El que tiene higuera en sendero real, si quiere higos
tendrá que madrugar”
Se puso de morros y se fue
Si es que no hay quien la entienda
.La volveré a llamar
-Ring, ring…
-Está la Jenny
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Clok
-Me ha colgado
¡Me voy al billar…
La composición de Angélica:
Los titulares de octubre
Reclama nuestra atención.
Tanto Sánchez, tanta guerra,
Tanto huracán, tanto Trump.
Que si vamos a elecciones,
Que si es mejor la abstención,
Que si esto no es democracia
Sin consultar la opinión
De las bases del partido
Que ya han dicho que ¡No es No!
El SENDERO se oscurece
Y en otoño es natural,
No ha sido nunca tan fuerte
El calentamiento global;
Sin embargo están los frutos
Que llegan con la estación:
Calabazas y castañas,
Uvas y MELOCOTÓN.
Ya debemos en tertulia
Practicar la tolerancia
Entre izquierdas y derechas
Y valga la redundancia,
Sabiendo que en una encuesta
“The Lancet”, con docta unción
dictamina que es España
donde se vive mejor!