domingo, 3 de julio de 2016


Tertulia 26 de Mayo  de 2016
San Manuel Bueno y Mártir (D. Miguel de Unamuno)




Buen clima y mejor compañía.

Una pequeña joya de uno de los grandes de la Generación del 98.

Comenzó Silvia exponiendo su punto de vista. Su experiencia le ha demostrado que, a medida que pasa el tiempo, no opinamos lo mismo que cuando somos jóvenes. Comenta que la primera vez que leyó la novela le pareció “un rollo”.

Lo esencial: el cura, un buen hombre, ateo. No es capaz de vivir con serenidad si no es creyente. Por supuesto, no cree en Dios y no cree que haya otra vida. Tampoco cree en la humanidad, que son como niños. Alude a que la educación, que es la que te ayuda a pensar y a razonar (téngase en cuenta que el 75% de la población en 1930 era analfabeta).

Opina que no aclara dos términos que no pudo especificar.

Angélica nos deleitó con una crónica muy estudiada. Menciona a Marañon: Personajes, ninguno, la propia conciencia del autor. Almas: cuatro. Obra corta y compleja. Buen conocedor de la religión. Los personajes se apropian de la conciencia del autor.

D. Manuel, encuentra un hombre excéptico que le sirve de paño de lágrimas. Vive en una contradicción continua (la fe que debe transmitir, y la razón). Las obras le bastan, no necesita las palabras.

Ángela. Narrador y testigo. Los sentimientos que desgrana su conocimiento del sacerdote y nos le da a conocer. Parece la autora del mismo, aporta su punto de vista femenino.

Lázaro. Intuye que el cura no es lo que parece. Acaba convirtiéndose en su mejor amigo y compañero.

Blasillo. Destaca su inocencia. Es el eco del cura (desaparece con su muerte).

Prosa: recrea los versos de Calderón de “La vida es sueño”.

JOSÉ ANTONIO. La verdad está sobrevadorada. Pueblo: fe irracional. Lázaro: extranjero. Retrata una España agrícola e inculta.

Mª JOSÉ. Relato en primera persona. Narradora emparentada con Don quijote (vive en una aldea y bebe de los libros que su padre leyó). Recuerda tb a Madame Bobary y a la Regente.

D. Manuel. Admirado por los vecinos el pueblo. El pueblo es un personaje más.

El intelectual opina que se es más paternalista (que el pueblo no sufra).

Dos tertuliana se rebelaron contra la figura de Don Manuel, Mª Eugenia y Graciela.

Mª EUGENIA. Rechaza la actitud de Don Manuel. No concibe que pueda mantener al pueblo en la ignorancia.

Hace referencia a Kierkegard, figura del “dudador”. Le interesa el drama del sacerdote, que dejó de creer.

Hace mención al artículo “almas sencillas” de Unamuno. Le inquieta que en la acción del personaje para lo que el niega. Insinua que rece por él, por la madre y tb por Jesucristo.

La necesidad de la religión frente a la duda o la certeza de la no creencia.

“La no creencia es más difícil que la creencia” –dice Unamuno.

La soledad de un ateo. Un creyente nunca está solo (aportación de Jaime).

GRACIELA. Rechazo de San Manuel. Connotación negativa de mantener al pueblo en la ignorancia.

NIEVES. Desdoblamiento autor-narrador.

VICKY. Don Manuel huía de la ociosidad y la soledad. Opina que su drama es haber dejado de creer. La obra se centra en su lucha interior, su comportamiento como el pueblo, su voluntad de vivir como creyente y su imposibilidad de creer. Enseña una verdad de la que él duda.Ángela narra lo visto y oído, pero tb lo sentido.

Tb. Cita a Kierkegard.


Don Manuel también es comparado con el lago y la montaña en estas ocasiones:

· “Solían y suelen acudir a nuestro lago todas las pobres mujerucas, y no pocos hombrecillos, que se creen poseídos... y don Manuel emprendió la tarea de hacer de lago.”

· “Leí no sé qué honda tristeza en sus ojos, azules como las aguas del lago”.

· “En el fondo del alma de nuestro don Manuel hay también sumergida, ahogada, una villa y que alguna vez se oyen sus campanas”.

· “Sigamos, pues, Lázaro, suicidándonos en nuestra obra y en nuestro pueblo, y que sueñe ésta vida como el lago sueña el cielo”.

Hay muchas citas bíblicas como son estas:

· “Don Manuel emprendió la tarea de hacer de lago, de piscina probática y tratar de aliviarles si era posible curarles”.

· “¡Dios mío, Dios mío!, ¿Por qué me has abandonado?”.

· “¡Hijo mío!”.

· “No juzguéis para no ser juzgados”.

· “Al Cesar lo que es del Cesar, que yo daré a Dios lo que es de Dios”.

· “Mira bien si Dios te ha perdonado, que es lo único que importa”.

· “Parecía transfigurarse, encendiéndosele el rostro.”

· “Le tomaron en hombros los suyos para meter su cuerpo sin vida en la tierra de promisión.”

· “¡Ay si pudiera cambiar el agua toda de nuestro lago en vino, en un vinillo que por mucho que de él se bebiera alegrara siempre, sin emborrachar nunca... o por lo menos con una borrachera alegre!”.

· “¡Hijo mío!, y oí ese grito, que desgarraba la quietud del templo”.

· “¡Cómo le quiere! Y entonces pues era la madrugada, cantó un gallo”.

· “¡Bienaventurados los pobres de espíritu!”.

· “Mi reino no es de este mundo”.

· “Mi alma está triste hasta la muerte”.

· “Mañana estarás conmigo en el paraíso”.

· “Hágase tu así en la tierra como en el cielo”, “no nos dejes caer en la tentación, amén”.

· “No pasarás allá”

· “Si puedes detener al sol deténle y no te importe el progreso”.

· “El que le ve la cara a Dios se muere sin remedio y para siempre.”

· “Dejadle que se me acerque”.

· “Repartirse retazos de sus vestiduras”.

· “El me hizo un hombre nuevo, un verdadero Lázaro, resucitado”.

· “El Señor te repondrá y el que quiera entender que entienda”.

También hace mención a grandes filósofos, como por ejemplo Marx cuando dice “la religión es el opio del pueblo”.



PROPUESTAS LITERARIAS:

“Manual para mujeres de la limpieza”, Lucía Berlín (Pilar).

“La guitarra azul”, John Banville (Mercedes).

“Los ojos pintados”, Luis Llach (Nieves).

“ El día que mataron al líder”, Naguib Mahfuz (Silvia).

“Doña Flor y sus dos maridos”, Jorge Amado (Angélica).

“Las cuatro esquinas”, Mario Vargas Llosa (Vicky).

“Avenida de los misterios”, John Irvin (Ofelia).

“Justo antes de la felicidad”, Agnès Ledig (Graciela).


Se decide en segunda votación que The Winner is....

¡Manual para señoras de  la limpieza de Lucía Berlín! 

Y sin más entre abrazos y besos se cerró la reunión, alegres y como decia aquel "Cada mochuelo a su olivo" no sin antes quedar para el día 2 de Julio en casa de Pilar (con los deberes hechos:
Un relato en el que intervengan las palabras que el azar haya prestado a cada uno y la nivela leída

Nieves aportó una extensa y documentada   reseña

Estructura
i. Desdoblamiento entre autor y narrador
Destaca el recurso a la técnica del “manuscrito encontrado”, de estirpe cervantina. Este recurso le permite a Unamuno poner una narradora entre él y el lector y todo nos llega desde el punto de vista de Ángela.
ii. Estructura Externa
La novela está dividida en 25 fragmentos que llamaremos secuencias. Las 24 primeras secuencias son el relato de Ángela, la última es una especie de epílogo del autor.
iii. Estructura interna
Si atendemos al desarrollo de la historia, cabe distinguir tres partes, seguidas de un epílogo del autor.
§  Secuencias 1-8: son las noticias preliminares sobre don Manuel, que Ángela nos transmite de oídas o partiendo de ciertas notas de su hermano.
§  Secuencias 9-20: Es el cuerpo central del relato, a partir del regreso de Ángela al pueblo, primero, y de Lázaro, después. Con ello la narración recibe un nuevo impulso que nos lleva hasta el descubrimiento del secreto del “santo”. Termina esta parte con la muerte del sacerdote.
§  Secuencias 21-24: Final del relato de Ángela

Secuencia 25: Epílogo del autor
Una cuestión particular dentro de la estructura interna es el tiempo. Al hilo de la lectura se irán observando todas aquellas anotaciones con las que se nos da la idea del paso de los años, en particular, las que se refieren a la edad de Ángela. Por lo demás, y entre otras cosas, es curioso señalar la existencia de algunas elipsis narrativas o saltos en el tiempo.
Se puede decir que la estructura de la novela es circular, terminando con la aparición del manuscrito.

Verdad y Vida
En este libro Unamuno nos viene a decir que el pueblo llano no está preparado para la verdad y que y que para hacerles más fácil la vida es mejor que no sepan la verdad. Digo Yo: por esta razón las mujeres no habríamos votado.
En las primeras páginas del libro hay un pasaje en el que el juez quiere que Don Manuel convenza al bandido para que declare la verdad, el mismo D. Manuel dice: ” -¿Para que luego pueda castigársele? – replico el santo varón-: No señor juez, no yo  no saco a nadie una verdad que lo lleve acaso a la muerte………..”. O más avanzada la lectura nos dice que la gente sencilla no puede vivir con ella: “¿La verdad? La verdad Lázaro, es acaso algo terrible, algo intolerable, algo mortal; la gente sencilla no podría vivir con ella” .

Fe y Razón
Pone por encima la Fe sobre la Razón, pues ante las dudas que le plantea Ángela, él le responde que se atenga al catecismo y que él no tiene capacidad para responderle, que los que están capacitados son los doctores de la iglesia.
De los tres protagonistas, quien realmente tienen fe es Ángela, el propio Don Manuel le dice:  “-Pero tú, Angelina, tú crees como a los diez años, ¿no es así? ¿Tú crees? –Sí creo, padre……….
La trama de la obra es conducida principalmente por Don Manuel, el cura del pueblo, que desea fervientemente creer en la inmortalidad del alma, a pesar de que su razón se lo impide (recordemos que razón y fe se presentan a lo largo de la trayectoria de Unamuno como polos opuestos). El personaje es un alter ego, un trasunto del propio escritor, que se desnuda a través de su mirada, mostrando su contradictoria personalidad.
La Razón niega la vida eterna. Es una verdad dolorosa que causa angustia y muerte.
La fe cree en la inmortalidad del alma. Es una paz ilusoria que permite la vida  sea más agradable. En cambio la razón te hace tener que enfrentarte a esta vida que nos ha tocado, es decir el aquí y ahora.

Felicidad Infelicidad
D. Manuel antepone su infelicidad por conseguir la felicidad para su pueblo, ya lo dice texturalmente en los primeros párrafos de la novela “lo primero –decía- es que el pueblo este contento, que estén todos contentos de vivir. El contentamiento de vivir es lo primero de todo. Nadie debe querer morir hasta que Dios quiera.”  Y más adelante cuando se confiesa a Lázaro, este dice que el párroco lo hace todo por su rebaño: “………………No trataba al emprender ganarme para su santa causa –porque…..-, sino que lo hacía por la paz, por la felicidad, por la ilusión si quieres, de los que le están encomendados;….”.

Visión del progreso
Lázaro es la viva representación de la visión del progreso, el que viene del nuevo mundo trae consigo nuevas ideas, y el lugar donde se desarrolla mejor ese progreso, es en las ciudades; por ello nada más regresar a España intenta llevarse a su madre y a su hermana a la capital, pues para Lázaro el campo y la iglesia representaban el feudalismo, el atraso: “-En esta España de calzonazos –decía- los curas manejan a las mujeres y las mujeres a los hombres……….!y luego el campo¡, este campo feudal-----“. Cuando Lázaro ya está convencido para su causa aun le reprocha Don Manuel que quiera Constituir un Sindicato, diciéndole “No Lázaro, no, la religión no es para resolver los conflictos económicos o políticos de este mundo…………”  como también le dice: que sabe que “la revolución social ha dicho que la religión es el opio del pueblo. Opio…… Opio….Opio, si. Démosle opio, y que duerma y sueñe. Pero al final termina diciendo que si el pueblo quiere jugar a los Sindicatos, pues hay que dejarlos para que se distraigan, todas la novela está cargada de una actitud paternalista, el pueblo no tiene suficiente capacidad para discernir y es Don Manuel el que toma las decisiones por él, hace lo que cree que es más conveniente, aunque él no crea en lo que predica, según el santo hay que tener resignación y caridad tanto el rico como el pobre y el rico no tiene que someter al pobre.
Don Juan Manuel desea que los hombres se sueñen inmortales pues las religiones sirven de consuelo de haber tenido que nacer para morir. La idea de que la religión es el opio del pueblo, proviene del marxismo, donde se critica, al considerarla una mentira piadosa. Podría parecernos contradictorio que precisamente ese hombre sin fe sea el que ejerza la caridad con el prójimo, el que busque su purga, su propio consuelo entregándose a los demás.

La Duda
Tanto Lázaro, como Ángela intuían que Don Manuel sentía una angustia vital. Lázaro lo dice textualmente en el siguiente párrafo: “es demasiado inteligente para creer todo lo que tiene  que enseñar”. Ese era el problema de Don Manuel que NO CREIA, cuando le pregunta Lázaro ”¿Y usted celebrando misa ha acabado por creer?, él bajó la  mirada al lago y se le llenaron los ojos de lágrimas Y así es como le arranque su secreto” . Entonces Ángela comprende porque Don Manuel siempre está haciendo algo en continuo movimiento, para no tener un minuto para pensar, porque si pensara, no podría soportar la duda, ya al principio del libro Ángela dice:” Su vida era activa no contemplativa…….Cuando oía eso de que la ociosidad es la madre de todos los vicios, contestaba: “y del peor de todos, que es el pensar ocioso”.

Cabeza y Corazón.
Una persona racional y progresista, como era Lázaro, llega a anteponer el corazón ante la cabeza, se da cuenta de la labor que realiza Don Manuel, que no es para el beneficio de él, sino en beneficio del pueblo, para que todo el mundo esté contento y feliz .

Tipo de narrador
El tiempo y el espacio aparecen indiferenciados y los límites entre la realidad y la ficción quedan confundidos. Esta diversidad de perspectivas, esta buscada confusión de realidad y ficción, de sueño y vigilia, engarza por un lado con la mejor tradición de la literatura del Siglo de Oro, y por otra parte anuncia algunos de los rasgos configuradores de la novela moderna.

Intervención del autor
Y acto seguido entra el autor como narrador, justo en los últimos tres párrafos, diciendo que en estos términos le ha llegado esta narración y aunque pueda pensar el publico que este texto se parece a otras obras que  él ha escrito,  da fe de que este San Manuel bueno y Mártir lo ha escrito Ángela  Carballino .
Don Juan Manuel desea que los hombres se sueñen inmortales pues las religiones sirven de consuelo de haber tenido que nacer para morir. La idea de que la religión es el opio del pueblo, proviene del marxismo, donde se critica, al considerarla una mentira piadosa. Podría parecernos contradictorio que precisamente ese hombre sin fe sea el que ejerza la caridad con el prójimo, el que busque su purga, su propio consuelo entregándose a los demás.

Los personajes
Hay tres personajes principales, Don Manuel, Ángela y Lázaro, Y en el relato no aparecen muchos nombres propios más, excepto el del tonto del pueblo Blasillo. :
Don Manuel que lleva el mismo nombre que el Mesías, en el relato solo aparecen 3 de sus características físicas: Tres rasgos físicos: la altura enhiesta de su cuerpo, el color azul de sus ojos y su potente voz y su rasgo psíquico más destacado es la capacidad que tiene de leer dentro de los corazones de la gente..
Lázaro tiene las características propias de un antagonista: se le presenta como anticlerical, progresista, partidario de la razón, amante de la cultura urbana, preocupado por los problemas sociales, trae los aire renovados del nuevo mundo e intenta insuflarlos en su familia y en el pueblo; pero Don Manuel es capaz de hacerle participe de su gran secreto para hacerle cambiar todos sus pensamientos y llevarle a su terreno, consigue “convertirlo” a su credo.
Ángela: es una mujer de su tiempo, muy religiosa y aunque ella no intuía el gran pesar de Don Manuel, sino se lo dice su hermano, algo sabía que le atormentaba.
Citas evangélicas
Para terminar, un pequeño análisis de las citas evangélicas que utiliza. Ya dijimos antes que la obra comienza como un evangelio y que toma citas de todos, directas o indirectas, incluso hay citas del Antiguo Testamento (Moisés). Especial significado tienen las de la piscina de Siloé (es un milagro que realizó Jesús con un ciego en un manantial que se llamaba Siloe y que esta en Jerusalén) y la de la resurrección de Lázaro, ésta por el tema que trata, conectada con el canto del gallo (porque era madrugada). La primera aparece al principio, diciendo que don Manuel emprendió la tarea de hacer él de lago, de piscina probática y tratar de aliviarles y si era posible curarlos; un ejemplo más del talante y de la actividad y del sacrificio del párroco por los fieles.
Pero la cita más profunda aún que el lago es el episodio de las bodas de Caná (Juan 2,1-5), cuando don Manuel en una boda dijo una vez: ¡Ay, si pudiese cambiar el agua toda de nuestro lago en vino, en un vinillo que por mucho que de él se bebiera alegrara siempre, sin emborrachar nunca… o por lo menos con una borrachera alegre!. Es el deseo que tiene, sentirse aliviado de la carga, que la duda fuese de tal manera que los hombres se olvidaran de su destino sin esperanza y pudiesen vivir felices y sin preocupaciones a pesar de no tener esa fe con que consolarse de que el delito mayor del hombre es haber nacido

Los símbolos
La montaña representa la fe, pues es inamovible, siempre está allí., El lago que esta tan presente en esta novela, representa la duda, pues siempre está en movimiento
“¡Hay que vivir! Y él me enseñó a vivir, él nos enseñó a vivir, a sentir la vida, a sentir el sentido de la vida, a sumergirnos en el alma de la montaña, en el alma del lago, en el alma del pueblo de la aldea, a perdernos en ellas para quedar en ellas. Él me enseñó con su vida a perderme en la vida del pueblo de mi aldea, y no sentía yo más pasar las horas, y los días y los años, que no sentía pasar el agua del lago. Me parecía como si mi vida hubiese de ser siempre igual. No me sentía envejecer. No vivía yo ya en mí, sino que vivía en mi pueblo y mi pueblo vivía en mí”. PARA MI GUSTO ESTE ES UNO DE LOS PÁRRAFOS MAS BONITOS
Hay un párrafo. “nieve cayendo en el lago y muriendo en el mientras cubre con su toca a la montaña?” en el que se ve representado el misterio, aquí nos quiere decir que la nieve en la montaña es como la fe inamovible, pero la que cae en el lago se disuelve: así el pueblo, con la fe está unido, pero sin ella se diluye en el lago de la duda.