domingo, 20 de marzo de 2016

Crónica de la tertulia literaria del viernes 26 de febrero 2016.
Lugar de la tertulia: Casa de Mercedes.
Libro: Opiniones de un Payaso. 1963
Autor: Henrich Böll.  Alemán (Renania)  Nacido en 1917, fallecido en 1985. Premio Nobel de literatura 1972.
Moderadora: Silvia.
Cronista: Angélica.

Contexto y ambiente:   Alemania de la post guerra. Sociedad en reacomodo y transición.
Personajes: Principal: el payaso. Secundarios: mujer del payaso, madre, padre, hermanos, amigos, representante artístico y relacionados con el personaje principal.
Argumento: Análisis  de la vida de un payaso  en decadencia, que se desarrolla en imágenes de ida y vuelta del  pasado al presente en el trascurso de un día.
 Mensaje: Crítica de la sociedad de su tiempo, de la política, la estructura religiosa tanto católica como protestante y de las actitudes egoístas e intransigentes del ser humano.
Estructura de la obra: Monólogo y narración desde el punto de vista del personaje principal, con descripción de situaciones, entorno y  relación con personajes secundarios siempre en primera persona. Consta de 25 capítulos.

“SOY UN PAYASO Y COLECCIONO MOMENTOS”

Pilar: Hace un relato general de la obra, del entorno en que se desarrolla y de las características del momento, destacando  su parecer por la honestidad del autor. Expresa que durante todo el libro se pone de relieve la agudeza mental del personaje, enfrentado a la pacatería religiosa imperante. Dice que el personaje del payaso es un hombre inteligente con una posición contraria a la “necedad” que refleja la religión en ese momento y circunstancias.  Pilar complementa  el análisis y opinión acerca de los adversos elementos del entorno, destacando la complejidad social  que ha tenido que vivir el personaje y el sufrimiento que por ello experimenta y finalmente  lee algunas frases que le han parecido especialmente interesantes.
Vicky: Destaca lo curioso que le parece que una persona elija ser un payaso en tiempos de post guerra. Califica al personaje como un inconformista infeliz y desencantado.   Le parece especialmente destacable que se desarrolle en primera persona  la mayor parte de la obra.  Cree que el personaje de la mujer ha sido envuelto y despojado de voluntad por el grupo religioso. Dice que le produce un gran rechazo  la lectura porque  le recuerda su educación en una religión católica intolerante. Recuerda  que los políticos supieron utilizar en la España franquista  a la religión católica como apoyo y soporte. Considera que es una religión que llena a las personas de miedo. A continuación comenta algunas experiencias propias.
Mercedes nos acoge en su bella casa y es excelente anfitriona. En esta ocasión no hace comentarios.
María José: Expresa que  ha extraído  elementos muy puntuales de la obra: el personaje  es un payaso en el declive de su carrera aun siendo muy joven, que está desesperado por su estado de abandono. Encuentra interesante especialmente que a pesar del contexto machista en que se desarrolla la obra, el personaje se pone de parte de la mujer. Otro elemento puntual a destacar es el odio a la madre presente en la obra, que se manifiesta entre otras cosas, en el hecho de que el “don” o capacidad excepcional del personaje de percibir olores a través del teléfono, se anula cuando  habla con la madre. María José  opina que la madre sería tan fría como un témpano de hielo, que no emite olor. Piensa que el personaje de la madre es un estereotipo que debió existir en la sociedad  descrita en el libro.
Angélica: Dice que el payaso es un joven que hoy catalogaríamos como en estado de  depresión, detonada tanto por el abandono de su mujer como por el bajo sueldo que percibe a causa de su declive como artista. Que es interesante darse cuenta que la obra se desarrolla en un solo día, un día en el que el personaje clama por ayuda y reflexiona sobre su pasado personal, su decadencia y su entorno. Un día en el que hace una crítica implacable de la sociedad de su tiempo, su familia, las religiones principales de su país y las posiciones que se adoptan frente a un nuevo orden político. Mientras utiliza un humor negro y una ironía feroz, el payaso va desmenuzando la sociedad en que le ha tocado vivir y tiene palos para todo y para todos, nada encuentra bueno; pero  parece  incapaz de ver sus propias fallas.  Ubica  las causas de su situación límite  en el exterior: en la madre rígida, el padre medio ausente, el hermano ingenuo,   la religión acosadora,  los amigos indiferentes,  la hermana muerta,  los profesores crueles, el agente tacaño y  especialmente en su mujer. Expresa que hay que analizar si acaso la mujer se haya visto impulsada a dejarlo, al considerar que el payaso se convertía en un hombre  alcoholizado e intolerante, incapaz de formar familia o sobrevivir decentemente, enfrentado a un declive que también a ella  la arrastraría.  Considera que el libro  es un monólogo de gran altura literaria, escrito con mucha astucia para reflejar un lado oscuro de la sociedad, pero que en algunos capítulos  se hace lento y exasperantemente  descriptivo.
Ofelia. Expresa inicialmente que le sorprende la juventud del protagonista, que parece un hombre mucho mayor por la manera tan aguda de juzgar la sociedad y de expresar sus opiniones. Dice que  el personaje principal del libro, el payaso, es un hombre acabado, sin dinero, con un alto grado de pesimismo y desolación. Encuentra que es un libro muy interesante en muchos aspectos, que se trata de una historia demoledora presentada a través de la visión de un hombre negado a crecer, disgustado con el mundo y su hipocresía.
 Ofelia  piensa que  la manera en que el autor establece la comunicación  del personaje con otros a través del teléfono es muy hábil porque es un instrumento literario que permite hacer aflorar el subconsciente. Considera que es una gran novela, sombría, sin personajes amables y que el protagonista es el prototipo del rebelde enfrentado a la sociedad encumbrada de su época.  Piensa que se trata de una rebeldía de los miembros cultos de la sociedad de clase media –alta, cuyo culmen se produjo en mayo del 68.  Luego destaca algunas citas que le parecen importantes y curiosas del libro, lo que da lugar a varios comentarios de las contertulias  y  a opiniones encontradas relacionadas con las experiencias personales de algunas de las presentes.
María Eugenia: Dice de entrada que ella considera que es el mejor libro que se ha leído en la tertulia, un libro contundente, interesante y magnífico, lleno de múltiples lecturas.  Que le atraen siempre los personajes “rompedores”. Que es una historia muy humana, en la que el payaso, a partir del abandono de la persona que ama, inicia una trama en la que se arma la crítica y disección de la sociedad alemana de postguerra y el acomodamiento a ella de la variedad de personajes secundarios, para sobrevivir.  Considera que el autor lo ha escrito magistralmente porque cada personaje tiene un propósito. No cree que se trate de un personaje que se niega a crecer, sino  de alguien que analiza todo de manera muy cruda. Considera que es un libro escrito con una ironía amarga y que el personaje, que está en contra de todo, tampoco tiene autocompasión. Dice que la crítica religiosa que aparece en la obra es válida para muchas sociedades y que ella particularmente detesta como organizaciones, a las religiones. Le ha parecido muy interesante la técnica literaria del autor.
Lola: Dice que se ha encontrado con un texto farragoso y difícil, que atribuye a una mala traducción. Que el payaso es un personaje complejo, que nadie puede mantenerse  por mucho tiempo fuera de las normas de una determinada sociedad. Si se escoge vivir fuera de esas normas, eso acarrea consecuencias. Que el personaje es un hombre indómito y da la impresión de que es el único que no ha evolucionado en relación con las personas de su entorno. Encuentra un capítulo muy bello y destacable aquél en el cual se describe cómo él y su mujer descubren la sexualidad. Dice que le parece muy interesante la manera en que  el personaje se ensaña en contra de la clase política y religiosa de la sociedad en la que está inmerso. Finalmente Lola lee una crítica que ha encontrado en la red y que quiere compartir en la reunión pues la considera muy bien escrita y  muy completa.
Silvia: Encuentra que la novela es una obra maestra, un clásico, con una técnica de escritura magistral. Dice que somos producto de nuestra infancia y que el personaje es un niño inteligente que queda marcado por el trauma que le produce la muerte de la hermana y las humillaciones que ha padecido por los personajes secundarios que -según ella considera-  son también seres  traumatizados. Dice que los personajes son muy reales, que hay gente así: como la madre, una mujer ignorante y fanática que no quiere a sus hijos, una persona rica, muy inculta; como el padre, un vividor, un ser despreciable, que no tiene interés en enfrentarse a la madre. Silvia habla a continuación acerca de la reforma luterana y de la manera en que ha derivado el protestantismo hasta convertirse a su juicio en una religión rígida e intolerante. Considera que debe haber un gran fanatismo entre los católicos alemanes -que dice son una minoría- para afianzarse como grupo. Expresa que las víctimas permanentes en la obra son los niños. Y por último que el payaso tiene tal lucidez que no puede dejar de ver lo que sucede a su alrededor y se rebela.
Fin de la tertulia.

Próxima tertulia:    Fecha: 1 de abril 2016.
Lugar: casa de María Eugenia: Costa Brava 11, Portal 2, 3º.B
Modera: Lola.
Crónica: Silvia.
Libro elegido: El Manglar, de Mo Yan.

Modificado posteriormente por: La tierra que pisamos, de Jesús Carrasco.