jueves, 17 de noviembre de 2016

CRONICA DE LA TERTULIA SOBRE EL LIBRO DE JONH BANVILLE, LA GUITARRA AZUL.


Celebrada el día 28 de octubre de 2016.

La obra de Jonh Banville mereció la casi unanimidad de los elogios de los asistentes a la tertulia y fue considerada de gran calidad literaria. Es una historia que nos cuenta, en primera persona, las vicisitudes amorosas, personales, profesionales y, en fin, existenciales, de un pintor y ladrón, Oliver Orme, que se enamora de Polly, la mujer de su amigo, al tiempo que está casado con Gloria, una pareja que hace aguas, sobre todo tras la muerte de su hija de tres años. Este es un pequeño resumen de la trama pero la novela está jalonada de las reflexiones y digresiones del personaje principal. Unos pensamientos que son, con mucho, lo más sustancioso del relato.
Así, llega un momento de la lectura en que, fascinada por el yo narrador, muy potente, su sensibilidad y la profundidad con que analiza su entorno; por su “encanto”, su historia de amor; no era muy consciente del verdadero drama que se desarrolla en la novela: esa mujer, Polly, que hechizada por el artista, deja a su marido por él, Orme, para darse de narices con la realidad menos romántica: que se trata un tipo cobarde, egocéntrico, que vive más en su mundo interior que en la mundanidad mediocre que le rodea; o, mejor dicho, que se pasa la vida transformando esa realidad en su interior. Y ahí está su mérito, ejecuta esa transformación con una capa de lirismo y belleza que, al final, lo impregna todo: a las personas, las cosas, la naturaleza, hasta los mismos pensamientos.
Orme es un personaje complejo, como cualquiera de nosotros, capaz de miserias sin cuento por las que se justifica de continuo, y dotado de una percepción poética y, a la vez, trágica, de la vida que le redime incondicionalmente a los ojos del lector.
Otra peculiaridad de Orme son sus referencias culturales muy frecuentes, en particular a la literatura, la pintura y la música.
No es posible dejar de destacar algunos momentos. Cuando su amigo se desahoga con el protagonista sobre la supuesta infidelidad de su mujer, Polly, él reflexiona: “El otoño es la estación de la memoria. No sabía a dónde ir. No podía ir a casa. ¿Cómo iba a mirar a Gloria a la cara tras lo sucedido con Marcus? Una de las cosas que he aprendido sobre el amor ilícito es que nunca resulta tan real, tan serio, tan profundamente valioso como en los momentos de mayor peligro, cuando parece inminente que va a ser descubierto”.
Creo especialmente acertada una descripción del dolor físico que produce en el amante el abandono del amado: “La dolía la carne de los dedos bajo las uñas, decía, como si estuviera expuesta al aire... le ardían los ojos y hasta el pelo parecía dolerle. Le subía y bajaba la temperatura, tan pronto se ahogaba de calor como el frío se le colaba en los huesos. A veces confundía la tormenta exterior con el sonido de su propio dolor encabritándose y desplomándose dentro de ella”.
En casa de los padres de Polly, Orme se siente fuera de lugar y reflexiona: “ Yo habría sido un penoso caballero andante, con el velo de mi dama convertido en una enseña andrajosa y embarrada, colgando míseramente de mi lanza torcida”.
Orme indaga sobre su propia identidad: “Tras dejar de pintar, observé que necesitaba confirmar una y otra vez mi existencia, necesitaba golpearme con los nudillos para verificar que aún era una persona o, que al menos, tenía alguna consistencia y, a menudo, cuando sólo recibía como respuesta un sonido hueco, tendía a imaginar otro papel para mí, incluso otra identidad. El amante de Polly, por ejemplo, era algo que podía ser, del mismo modo que el hijo ingrato, el falso amigo, hasta el artista fracasado”.
En fin, al final no deja de ser una historia vulgar, patética incluso, pero que el protagonista nos disfraza con su elocuencia, la belleza de su narración de los hechos y pensamientos; también con su propia conmiseración, sus autorreproches, con la manera de diseccionarse a sí mismo sin paños calientes: “¿Existe en otras personas una árida planicie interior, un Espacio Vacío donde reina la fría indiferencia? A veces pienso que en mi caso esa región es el emplazamiento de lo que popularmente se llama corazón”.

Los tertulianos opinaron, en el caso de José Antonio, que la novela le había parecido ácida desde el humor, filosófica, hermosa y universal. Con una escritura poética y bella. Moderna. Un novelón con talento y oficio. Por el contrario, Silvia afirmó que el texto se le hizo eterno, con un personaje odioso y repetición de temas. Nada interesante. Para Mercedes, la obra presenta un personaje que necesita sentirse vivo, por eso roba y por eso mantiene una relación con la mujer de su amigo, porque ha perdido las sensaciones que sentía cuando pintaba. Nieves destacó la presencia de la cultura católica del autor manifestándose en los sentimientos y reflexiones del personaje. Angélica explicó que el narrador,  con sus reflexiones, se asoma a la futilidad de la naturaleza humana y lo hace a través de una escritura implacable. La novela es una larga conversación. Es una obra culta, veraz pero a la vez sencilla. Atemporal y universal. María Eugenia dijo que retrata la complejidad de una mente atormentada, la de un personaje egocéntrico autorreferente con el que no sabe cómo llegó a empatizar. Cree que la obra es arte de la escritura en estado puro. Para Ofelia, Banville narra las reflexiones de un hombre enfrentado a su vida, a cómo afrontar sus dudas y sus fracasos. Cree que la narración es extraordinaria, aguda, y juega con las palabras de manera exquisita en un contexto atemporal. Por último, Vicky afirmó que el texto, al principio, parece una novela pero después se transforma en una biografía novelada o en un conjunto de recuerdos del protagonista que es un perdedor. Encontró exhaustivas y riquísimas descripciones.

Edgar Allan Poe, El pozo y el péndulo

En este relato breve, Poe crea un ambiente extraordinariamente claustrofóbico por acumulación. Por ejemplo, la celda en la que yace el protagonista de la historia, además de prisión es una cueva, fría, húmeda y, aunque parece de piedra, es metálica.
Primero aterra la oscuridad pero a esta se superpone la aparición de unas figuras terroríficas en los muros que, finalmente, acaban al rojo vivo. También los obstáculos que el cautivo encuentra en la celda: el pozo, el péndulo, las ratas y las penurias: la sed, el hambre, el dolor, el miedo, el pánico...
Resulta triste comprobar la mala fama de nuestra propia historia. Es el caso de la ciudad de Toledo que fue cuna de culturas y donde convivieron religiones y costumbre durante siglos, en la obra queda como ejemplo de falta de libertad, de intransigencia y de fanatismo, encarnados en la Inquisición.

Según Ofelia, El pozo y el péndulo, refleja en sus páginas las características del Romanticismo, como el gusto por lo nocturno y tenebroso, la soledad y la incertidumbre. Refleja estados de ánimo como la tristeza, el sufrimiento y la muerte. Poe demuestra dominio del lenguaje y las técnicas narrativas más efectivas para involucrar y hacer sentir al lector como un testigo directo de los agobiantes pensamientos y experiencias sufridas por el protagonista. El autor considera de vital importancia hacer hincapié en temas desoladores, en protagonistas del submundo...
La obra de E.A.Poe trasciende el tiempo, no tanto por los temas como la forma de mostrarlos al mundo. Por su estilo prodigioso y su maestría.

Libros propuestos para la próximo tertulia que se celebrará el día 25 de noviembre de 2016

Papini, Giovanni, Gog
Safier, David, Maldito karma
Catarescu, Mircea, El ruletista
Guelfenbein, Karla, Contigo en la distancia

Husley, Aldoux, Un mundo feliz

Pardo Bazán, Emilia, Los pazos de Ulloa
Strout, Elizabeth, Me llamo Lucy Barton
Pérez Galdós, Benito, Doña Perfecta
Ford, Richard, Canadá

El libro que habrá que leer para la próxima tertulia es Me llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout.

También se leyeron las composiciones de algunos contertulios en las que había que incluir las palabras “melocotón” y “sendero”. La de José Antonio:

Melocotón y sendero (2016-octubre)
-Ring, Ring…
-Buenas… soy el Jhony
-Sí, ya lo sé
-ya… ¿está la Jenny?
-Vale,… ¿Pero se puede poner?.
-Dile, que si puede, me llame cuando termine de lavar la cabeza de la clienta… anda, hazme ese favor,
-No…. No fue así… no  pasó nada… ya sabes como es…
-Te lo prometo… Eres un sol, te voy a regalar un melocotón
-Ja ja… sí de Calanda,  que huela bien como tú
-Gracias las tuyas, hasta luego
Clock

A la Jenny no hay quien la entienda, unos días me dice que vayamos al fin del mundo, y otros …. No se pone
La Jenny me gusta… jeje, presente continuo  me ha dicho la profe de inglés.
Ayer la invité a casa y me dijo:
“El que tiene higuera en sendero real, si quiere higos tendrá que madrugar”
Se puso de morros y se fue
Si es que no hay quien la entienda
.La volveré a llamar
-Ring, ring…
-Está la Jenny
::::::::::::::::::::::::::::::::::
Clok
-Me ha colgado
¡Me voy al billar…

La composición de Angélica:

Los titulares de octubre
Reclama nuestra atención.
Tanto Sánchez, tanta guerra,
Tanto huracán, tanto Trump.

Que si vamos a elecciones,
Que si es mejor la abstención,
Que si esto no es democracia
Sin consultar la opinión
De las bases del partido
Que ya han dicho que ¡No es No!

El SENDERO se oscurece
Y en otoño es natural,
No ha sido nunca tan fuerte
El calentamiento global;
Sin embargo están los frutos
Que llegan con la estación:
Calabazas y castañas,
Uvas y MELOCOTÓN.

Ya debemos en tertulia
Practicar la tolerancia
Entre izquierdas y derechas
Y valga la redundancia,
Sabiendo que en una encuesta
“The Lancet”, con docta unción
dictamina que es España
donde se vive mejor!


domingo, 3 de julio de 2016


Tertulia 26 de Mayo  de 2016
San Manuel Bueno y Mártir (D. Miguel de Unamuno)




Buen clima y mejor compañía.

Una pequeña joya de uno de los grandes de la Generación del 98.

Comenzó Silvia exponiendo su punto de vista. Su experiencia le ha demostrado que, a medida que pasa el tiempo, no opinamos lo mismo que cuando somos jóvenes. Comenta que la primera vez que leyó la novela le pareció “un rollo”.

Lo esencial: el cura, un buen hombre, ateo. No es capaz de vivir con serenidad si no es creyente. Por supuesto, no cree en Dios y no cree que haya otra vida. Tampoco cree en la humanidad, que son como niños. Alude a que la educación, que es la que te ayuda a pensar y a razonar (téngase en cuenta que el 75% de la población en 1930 era analfabeta).

Opina que no aclara dos términos que no pudo especificar.

Angélica nos deleitó con una crónica muy estudiada. Menciona a Marañon: Personajes, ninguno, la propia conciencia del autor. Almas: cuatro. Obra corta y compleja. Buen conocedor de la religión. Los personajes se apropian de la conciencia del autor.

D. Manuel, encuentra un hombre excéptico que le sirve de paño de lágrimas. Vive en una contradicción continua (la fe que debe transmitir, y la razón). Las obras le bastan, no necesita las palabras.

Ángela. Narrador y testigo. Los sentimientos que desgrana su conocimiento del sacerdote y nos le da a conocer. Parece la autora del mismo, aporta su punto de vista femenino.

Lázaro. Intuye que el cura no es lo que parece. Acaba convirtiéndose en su mejor amigo y compañero.

Blasillo. Destaca su inocencia. Es el eco del cura (desaparece con su muerte).

Prosa: recrea los versos de Calderón de “La vida es sueño”.

JOSÉ ANTONIO. La verdad está sobrevadorada. Pueblo: fe irracional. Lázaro: extranjero. Retrata una España agrícola e inculta.

Mª JOSÉ. Relato en primera persona. Narradora emparentada con Don quijote (vive en una aldea y bebe de los libros que su padre leyó). Recuerda tb a Madame Bobary y a la Regente.

D. Manuel. Admirado por los vecinos el pueblo. El pueblo es un personaje más.

El intelectual opina que se es más paternalista (que el pueblo no sufra).

Dos tertuliana se rebelaron contra la figura de Don Manuel, Mª Eugenia y Graciela.

Mª EUGENIA. Rechaza la actitud de Don Manuel. No concibe que pueda mantener al pueblo en la ignorancia.

Hace referencia a Kierkegard, figura del “dudador”. Le interesa el drama del sacerdote, que dejó de creer.

Hace mención al artículo “almas sencillas” de Unamuno. Le inquieta que en la acción del personaje para lo que el niega. Insinua que rece por él, por la madre y tb por Jesucristo.

La necesidad de la religión frente a la duda o la certeza de la no creencia.

“La no creencia es más difícil que la creencia” –dice Unamuno.

La soledad de un ateo. Un creyente nunca está solo (aportación de Jaime).

GRACIELA. Rechazo de San Manuel. Connotación negativa de mantener al pueblo en la ignorancia.

NIEVES. Desdoblamiento autor-narrador.

VICKY. Don Manuel huía de la ociosidad y la soledad. Opina que su drama es haber dejado de creer. La obra se centra en su lucha interior, su comportamiento como el pueblo, su voluntad de vivir como creyente y su imposibilidad de creer. Enseña una verdad de la que él duda.Ángela narra lo visto y oído, pero tb lo sentido.

Tb. Cita a Kierkegard.


Don Manuel también es comparado con el lago y la montaña en estas ocasiones:

· “Solían y suelen acudir a nuestro lago todas las pobres mujerucas, y no pocos hombrecillos, que se creen poseídos... y don Manuel emprendió la tarea de hacer de lago.”

· “Leí no sé qué honda tristeza en sus ojos, azules como las aguas del lago”.

· “En el fondo del alma de nuestro don Manuel hay también sumergida, ahogada, una villa y que alguna vez se oyen sus campanas”.

· “Sigamos, pues, Lázaro, suicidándonos en nuestra obra y en nuestro pueblo, y que sueñe ésta vida como el lago sueña el cielo”.

Hay muchas citas bíblicas como son estas:

· “Don Manuel emprendió la tarea de hacer de lago, de piscina probática y tratar de aliviarles si era posible curarles”.

· “¡Dios mío, Dios mío!, ¿Por qué me has abandonado?”.

· “¡Hijo mío!”.

· “No juzguéis para no ser juzgados”.

· “Al Cesar lo que es del Cesar, que yo daré a Dios lo que es de Dios”.

· “Mira bien si Dios te ha perdonado, que es lo único que importa”.

· “Parecía transfigurarse, encendiéndosele el rostro.”

· “Le tomaron en hombros los suyos para meter su cuerpo sin vida en la tierra de promisión.”

· “¡Ay si pudiera cambiar el agua toda de nuestro lago en vino, en un vinillo que por mucho que de él se bebiera alegrara siempre, sin emborrachar nunca... o por lo menos con una borrachera alegre!”.

· “¡Hijo mío!, y oí ese grito, que desgarraba la quietud del templo”.

· “¡Cómo le quiere! Y entonces pues era la madrugada, cantó un gallo”.

· “¡Bienaventurados los pobres de espíritu!”.

· “Mi reino no es de este mundo”.

· “Mi alma está triste hasta la muerte”.

· “Mañana estarás conmigo en el paraíso”.

· “Hágase tu así en la tierra como en el cielo”, “no nos dejes caer en la tentación, amén”.

· “No pasarás allá”

· “Si puedes detener al sol deténle y no te importe el progreso”.

· “El que le ve la cara a Dios se muere sin remedio y para siempre.”

· “Dejadle que se me acerque”.

· “Repartirse retazos de sus vestiduras”.

· “El me hizo un hombre nuevo, un verdadero Lázaro, resucitado”.

· “El Señor te repondrá y el que quiera entender que entienda”.

También hace mención a grandes filósofos, como por ejemplo Marx cuando dice “la religión es el opio del pueblo”.



PROPUESTAS LITERARIAS:

“Manual para mujeres de la limpieza”, Lucía Berlín (Pilar).

“La guitarra azul”, John Banville (Mercedes).

“Los ojos pintados”, Luis Llach (Nieves).

“ El día que mataron al líder”, Naguib Mahfuz (Silvia).

“Doña Flor y sus dos maridos”, Jorge Amado (Angélica).

“Las cuatro esquinas”, Mario Vargas Llosa (Vicky).

“Avenida de los misterios”, John Irvin (Ofelia).

“Justo antes de la felicidad”, Agnès Ledig (Graciela).


Se decide en segunda votación que The Winner is....

¡Manual para señoras de  la limpieza de Lucía Berlín! 

Y sin más entre abrazos y besos se cerró la reunión, alegres y como decia aquel "Cada mochuelo a su olivo" no sin antes quedar para el día 2 de Julio en casa de Pilar (con los deberes hechos:
Un relato en el que intervengan las palabras que el azar haya prestado a cada uno y la nivela leída

Nieves aportó una extensa y documentada   reseña

Estructura
i. Desdoblamiento entre autor y narrador
Destaca el recurso a la técnica del “manuscrito encontrado”, de estirpe cervantina. Este recurso le permite a Unamuno poner una narradora entre él y el lector y todo nos llega desde el punto de vista de Ángela.
ii. Estructura Externa
La novela está dividida en 25 fragmentos que llamaremos secuencias. Las 24 primeras secuencias son el relato de Ángela, la última es una especie de epílogo del autor.
iii. Estructura interna
Si atendemos al desarrollo de la historia, cabe distinguir tres partes, seguidas de un epílogo del autor.
§  Secuencias 1-8: son las noticias preliminares sobre don Manuel, que Ángela nos transmite de oídas o partiendo de ciertas notas de su hermano.
§  Secuencias 9-20: Es el cuerpo central del relato, a partir del regreso de Ángela al pueblo, primero, y de Lázaro, después. Con ello la narración recibe un nuevo impulso que nos lleva hasta el descubrimiento del secreto del “santo”. Termina esta parte con la muerte del sacerdote.
§  Secuencias 21-24: Final del relato de Ángela

Secuencia 25: Epílogo del autor
Una cuestión particular dentro de la estructura interna es el tiempo. Al hilo de la lectura se irán observando todas aquellas anotaciones con las que se nos da la idea del paso de los años, en particular, las que se refieren a la edad de Ángela. Por lo demás, y entre otras cosas, es curioso señalar la existencia de algunas elipsis narrativas o saltos en el tiempo.
Se puede decir que la estructura de la novela es circular, terminando con la aparición del manuscrito.

Verdad y Vida
En este libro Unamuno nos viene a decir que el pueblo llano no está preparado para la verdad y que y que para hacerles más fácil la vida es mejor que no sepan la verdad. Digo Yo: por esta razón las mujeres no habríamos votado.
En las primeras páginas del libro hay un pasaje en el que el juez quiere que Don Manuel convenza al bandido para que declare la verdad, el mismo D. Manuel dice: ” -¿Para que luego pueda castigársele? – replico el santo varón-: No señor juez, no yo  no saco a nadie una verdad que lo lleve acaso a la muerte………..”. O más avanzada la lectura nos dice que la gente sencilla no puede vivir con ella: “¿La verdad? La verdad Lázaro, es acaso algo terrible, algo intolerable, algo mortal; la gente sencilla no podría vivir con ella” .

Fe y Razón
Pone por encima la Fe sobre la Razón, pues ante las dudas que le plantea Ángela, él le responde que se atenga al catecismo y que él no tiene capacidad para responderle, que los que están capacitados son los doctores de la iglesia.
De los tres protagonistas, quien realmente tienen fe es Ángela, el propio Don Manuel le dice:  “-Pero tú, Angelina, tú crees como a los diez años, ¿no es así? ¿Tú crees? –Sí creo, padre……….
La trama de la obra es conducida principalmente por Don Manuel, el cura del pueblo, que desea fervientemente creer en la inmortalidad del alma, a pesar de que su razón se lo impide (recordemos que razón y fe se presentan a lo largo de la trayectoria de Unamuno como polos opuestos). El personaje es un alter ego, un trasunto del propio escritor, que se desnuda a través de su mirada, mostrando su contradictoria personalidad.
La Razón niega la vida eterna. Es una verdad dolorosa que causa angustia y muerte.
La fe cree en la inmortalidad del alma. Es una paz ilusoria que permite la vida  sea más agradable. En cambio la razón te hace tener que enfrentarte a esta vida que nos ha tocado, es decir el aquí y ahora.

Felicidad Infelicidad
D. Manuel antepone su infelicidad por conseguir la felicidad para su pueblo, ya lo dice texturalmente en los primeros párrafos de la novela “lo primero –decía- es que el pueblo este contento, que estén todos contentos de vivir. El contentamiento de vivir es lo primero de todo. Nadie debe querer morir hasta que Dios quiera.”  Y más adelante cuando se confiesa a Lázaro, este dice que el párroco lo hace todo por su rebaño: “………………No trataba al emprender ganarme para su santa causa –porque…..-, sino que lo hacía por la paz, por la felicidad, por la ilusión si quieres, de los que le están encomendados;….”.

Visión del progreso
Lázaro es la viva representación de la visión del progreso, el que viene del nuevo mundo trae consigo nuevas ideas, y el lugar donde se desarrolla mejor ese progreso, es en las ciudades; por ello nada más regresar a España intenta llevarse a su madre y a su hermana a la capital, pues para Lázaro el campo y la iglesia representaban el feudalismo, el atraso: “-En esta España de calzonazos –decía- los curas manejan a las mujeres y las mujeres a los hombres……….!y luego el campo¡, este campo feudal-----“. Cuando Lázaro ya está convencido para su causa aun le reprocha Don Manuel que quiera Constituir un Sindicato, diciéndole “No Lázaro, no, la religión no es para resolver los conflictos económicos o políticos de este mundo…………”  como también le dice: que sabe que “la revolución social ha dicho que la religión es el opio del pueblo. Opio…… Opio….Opio, si. Démosle opio, y que duerma y sueñe. Pero al final termina diciendo que si el pueblo quiere jugar a los Sindicatos, pues hay que dejarlos para que se distraigan, todas la novela está cargada de una actitud paternalista, el pueblo no tiene suficiente capacidad para discernir y es Don Manuel el que toma las decisiones por él, hace lo que cree que es más conveniente, aunque él no crea en lo que predica, según el santo hay que tener resignación y caridad tanto el rico como el pobre y el rico no tiene que someter al pobre.
Don Juan Manuel desea que los hombres se sueñen inmortales pues las religiones sirven de consuelo de haber tenido que nacer para morir. La idea de que la religión es el opio del pueblo, proviene del marxismo, donde se critica, al considerarla una mentira piadosa. Podría parecernos contradictorio que precisamente ese hombre sin fe sea el que ejerza la caridad con el prójimo, el que busque su purga, su propio consuelo entregándose a los demás.

La Duda
Tanto Lázaro, como Ángela intuían que Don Manuel sentía una angustia vital. Lázaro lo dice textualmente en el siguiente párrafo: “es demasiado inteligente para creer todo lo que tiene  que enseñar”. Ese era el problema de Don Manuel que NO CREIA, cuando le pregunta Lázaro ”¿Y usted celebrando misa ha acabado por creer?, él bajó la  mirada al lago y se le llenaron los ojos de lágrimas Y así es como le arranque su secreto” . Entonces Ángela comprende porque Don Manuel siempre está haciendo algo en continuo movimiento, para no tener un minuto para pensar, porque si pensara, no podría soportar la duda, ya al principio del libro Ángela dice:” Su vida era activa no contemplativa…….Cuando oía eso de que la ociosidad es la madre de todos los vicios, contestaba: “y del peor de todos, que es el pensar ocioso”.

Cabeza y Corazón.
Una persona racional y progresista, como era Lázaro, llega a anteponer el corazón ante la cabeza, se da cuenta de la labor que realiza Don Manuel, que no es para el beneficio de él, sino en beneficio del pueblo, para que todo el mundo esté contento y feliz .

Tipo de narrador
El tiempo y el espacio aparecen indiferenciados y los límites entre la realidad y la ficción quedan confundidos. Esta diversidad de perspectivas, esta buscada confusión de realidad y ficción, de sueño y vigilia, engarza por un lado con la mejor tradición de la literatura del Siglo de Oro, y por otra parte anuncia algunos de los rasgos configuradores de la novela moderna.

Intervención del autor
Y acto seguido entra el autor como narrador, justo en los últimos tres párrafos, diciendo que en estos términos le ha llegado esta narración y aunque pueda pensar el publico que este texto se parece a otras obras que  él ha escrito,  da fe de que este San Manuel bueno y Mártir lo ha escrito Ángela  Carballino .
Don Juan Manuel desea que los hombres se sueñen inmortales pues las religiones sirven de consuelo de haber tenido que nacer para morir. La idea de que la religión es el opio del pueblo, proviene del marxismo, donde se critica, al considerarla una mentira piadosa. Podría parecernos contradictorio que precisamente ese hombre sin fe sea el que ejerza la caridad con el prójimo, el que busque su purga, su propio consuelo entregándose a los demás.

Los personajes
Hay tres personajes principales, Don Manuel, Ángela y Lázaro, Y en el relato no aparecen muchos nombres propios más, excepto el del tonto del pueblo Blasillo. :
Don Manuel que lleva el mismo nombre que el Mesías, en el relato solo aparecen 3 de sus características físicas: Tres rasgos físicos: la altura enhiesta de su cuerpo, el color azul de sus ojos y su potente voz y su rasgo psíquico más destacado es la capacidad que tiene de leer dentro de los corazones de la gente..
Lázaro tiene las características propias de un antagonista: se le presenta como anticlerical, progresista, partidario de la razón, amante de la cultura urbana, preocupado por los problemas sociales, trae los aire renovados del nuevo mundo e intenta insuflarlos en su familia y en el pueblo; pero Don Manuel es capaz de hacerle participe de su gran secreto para hacerle cambiar todos sus pensamientos y llevarle a su terreno, consigue “convertirlo” a su credo.
Ángela: es una mujer de su tiempo, muy religiosa y aunque ella no intuía el gran pesar de Don Manuel, sino se lo dice su hermano, algo sabía que le atormentaba.
Citas evangélicas
Para terminar, un pequeño análisis de las citas evangélicas que utiliza. Ya dijimos antes que la obra comienza como un evangelio y que toma citas de todos, directas o indirectas, incluso hay citas del Antiguo Testamento (Moisés). Especial significado tienen las de la piscina de Siloé (es un milagro que realizó Jesús con un ciego en un manantial que se llamaba Siloe y que esta en Jerusalén) y la de la resurrección de Lázaro, ésta por el tema que trata, conectada con el canto del gallo (porque era madrugada). La primera aparece al principio, diciendo que don Manuel emprendió la tarea de hacer él de lago, de piscina probática y tratar de aliviarles y si era posible curarlos; un ejemplo más del talante y de la actividad y del sacrificio del párroco por los fieles.
Pero la cita más profunda aún que el lago es el episodio de las bodas de Caná (Juan 2,1-5), cuando don Manuel en una boda dijo una vez: ¡Ay, si pudiese cambiar el agua toda de nuestro lago en vino, en un vinillo que por mucho que de él se bebiera alegrara siempre, sin emborrachar nunca… o por lo menos con una borrachera alegre!. Es el deseo que tiene, sentirse aliviado de la carga, que la duda fuese de tal manera que los hombres se olvidaran de su destino sin esperanza y pudiesen vivir felices y sin preocupaciones a pesar de no tener esa fe con que consolarse de que el delito mayor del hombre es haber nacido

Los símbolos
La montaña representa la fe, pues es inamovible, siempre está allí., El lago que esta tan presente en esta novela, representa la duda, pues siempre está en movimiento
“¡Hay que vivir! Y él me enseñó a vivir, él nos enseñó a vivir, a sentir la vida, a sentir el sentido de la vida, a sumergirnos en el alma de la montaña, en el alma del lago, en el alma del pueblo de la aldea, a perdernos en ellas para quedar en ellas. Él me enseñó con su vida a perderme en la vida del pueblo de mi aldea, y no sentía yo más pasar las horas, y los días y los años, que no sentía pasar el agua del lago. Me parecía como si mi vida hubiese de ser siempre igual. No me sentía envejecer. No vivía yo ya en mí, sino que vivía en mi pueblo y mi pueblo vivía en mí”. PARA MI GUSTO ESTE ES UNO DE LOS PÁRRAFOS MAS BONITOS
Hay un párrafo. “nieve cayendo en el lago y muriendo en el mientras cubre con su toca a la montaña?” en el que se ve representado el misterio, aquí nos quiere decir que la nieve en la montaña es como la fe inamovible, pero la que cae en el lago se disuelve: así el pueblo, con la fe está unido, pero sin ella se diluye en el lago de la duda.


martes, 19 de abril de 2016

La Tierra que pisamos, Jesùs Carrasco


Con respecto a la tertulia sobre “La Tierra que pisamos” de Jesús Carrasco dado lo interesante que fue el debate posterior así como las ideas y opiniones expuestas, he decidido no escribir una crónica al uso y si recopilar, en mayor o menor medida, las opiniones sobre la novela con el fin de poder documentarnos sobre ella cuando quiera que lo deseemos.
Pido perdón de antemano si alguien echa de menos algún punto importante, pero mis apuntes de lo hablado no dan para más. También pido perdón por poner  mi texto en primer lugar porque sólo son ideas que fluyeron dispersas al término de la lectura y no tanto una crítica exhaustiva.

De nuevo, Jesùs Carrasco  nos sorprende con su escritura precisa, en la que no falta ni sobra una coma, una palabra; así como con su riqueza de vocabulario. No sé que sería antes, si la gallina o los huevos, pero cada vocablo empleado por Carrasco parece “obtenido” después de desechar otras cuarenta, como así sucede en la literatura publicitaria, - anterior profesión del escritor -, hasta llegar a ser eso la más exacta para expresar lo que se quiere expresar.
Nos sorprende también con su capacidad para meterse en lo más hondo de nuestra mente y nuestro corazón y dejar allí una historia de seres humanos que ya no nos abandonará ni cuando hayamos terminado de leerla de tal manea que una imagen, unas palabras posteriores, un tema concreto, nos hará rememorar momentos, sentimientos del relato que Carrasco nos ha narrado con tanta maestría.
Todo y todos adquieren protagonismo a l largo de la novela: el paisaje, el huerto, los olores, el perro que, por cierto se solidariza, se encariña con el intruso y, como los niños pequeños, es de quien lo quiere.
Los seres humanos; como entonces, como siempre; divididos entre aquellos que van a lo suyo y no sufren ni padecen; que no empatizan con los demás; y aquellos otros llenos de vida en su dolor. Ella, Eva, que progresivamente se va convirtiendo en un ser humano que siente gracias a él, a su presencia.
El, el intruso y ella; la amargada esposa de Losif, el vencedor cruel; van uniéndose dulcemente en la pena, en un dolor pleno de dignidad, hasta llegar a un punto en el que el resto no tiene sentido.
Los vencedores viven en un limbo esponjoso y dulce, y los vencidos, - ¡Ay los vencidos! – sobreviven, resisten, como el intruso, con los piés profundamente hundidos en la tierra, en sus frutos y en sus aromas. Ella es lo único inamovible y real en ese mundo que se nos presenta modificado o derrumbado por sorpresa o, por lo menos, para sorpresa de los habitantes de esos campos que desconocen qué está sucediendo o quiénes son esos invasores.
Leva y Eva; el nombre de él contiene el nombre de ella; han perdido a los seres que más querían, - ella, a su hijo y él, a su mujer y a su hija -, y sus vidas han quedado huecas a partir de ese hecho. El no estaba allí cuando se llevaron a sus dos amores y no pudo defenderlas; ella, si estaba, pero nada pudo hacer para retener a su hijo porque la mujer poco pinta, aunque sea del bando de los vencedores, en ese mundo de machos dominantes que siguen siendo las guerras. Pinta tan poco como los vencidos, circunstancia que la une más al intruso.
Aquí y ahora, toda la narración evoca el franquismo y la postguerra española, el ninguneo de los vencidos, asi como la chulería y crueldad de los vencedores. Eva Holman  es la señora del comandante López o del general García, con derecho a okupar el hogar de una familia caída en desgracia, a tener jardín, perro, jardinero, etc., pero eso sí, con la obligación de representar su papel y cuidar al héroe asqueroso quiera o no quiera. Y él, el intruso, el vencido no tiene derecho a nada, es un esclavo al servicio de.
La tierra es lo único que permanece,  aunque hayan mermado sus zonas boscosas. Su vegetación, sus colores, olores, texturas. Por eso el intruso no se cansa de tumbarse en ella, de observarla, olerla, y en ella se hunde, se abriga, se refugia.
La inquietante novela de Carrasco tiene la virtud, la potencia de quedarse alojada en  algún lugar del cerebro, del corazón, y las imágenes que crea van y vienen como las olas del mar, como las mareas, a lo largo de los días. Mareas que marcan también el ritmo del presente al pasado, de una a otra persona: un suave fluir de una a otra orilla.
“Quizá, como dicen, en algún momento fuimos uno. No un solo cuerpo, si no un solo ser. Nosotros, los árboles las rocas, el aire, el agua, los utensilios. La Tierra”. (sic).
(Vicky)

Mª Eugenia dice que la guerra es un medio para contar esta historia fragmentada  y que la atmósfera del relato es oscura, de muerte. Tuvo que interrumpir la lectura dos o tres veces, pero siguió, porque piensa que se trata de una lectura incómoda, pero necesaria. Muy interesante el proceso de Eva, su evolución. Le interesaron mucho las vivencias de la mujer, ese abismo al que se asoma pero por el que se siente atraida. Le parecen un acierto esos dos tiempos que coexisten, esas dos conciencias; el diálogo entre dos personas distintas, pero que son la misma. 
También Angélica sintió deseos de dejar la lectura porque  en la escritura hay tanto dolor que a veces no podía aguantarlo, así que tuvo que tomar distancia emocional para seguir avanzando. Lo considera un libro difícil, duro, que hace que  el lector repela la descripción de tanto horror. La narradora inicia, a través de su aceptación del intruso y de su paulatino conocimiento, una expiación de su propia culpa por pertenecer a los privilegiados de un imperio invasor, un imperio de ocupación que arrasa con violencia extrema, usurpando la propiedad de los otros. Que pisotea su orgullo, los degrada, violenta su sentido de humanidad. Los ocupantes acaban con la vida del que habita allí aunque ni siquiera se oponga, con gran cinismo, al denominarse “fuerza pacificadora”, simplemente porque esos seres humanos existen en el lugar que los invasores han elegido desde el imperio como lugar de reposo.
Al mismo tiempo que se describe la guerra en el exterior, se describen los sentimientos de los personajes. La narradora va intuyendo la historia de Leva a partir de varias fuentes, de las cuales la que ofrece menos manantial es la del propio hombre del que habla. En esta ficción se combinan varias situaciones:  la Segunda Guerra Mundial, especialmente en la descripción de las deportaciones y aniquilamiento de los judíos en campos de trabajos forzado, la Guerra Civil española y el colonialismo europeo en África.
Lo lamentable, es que ese horror y el abuso de poder podría ser analizado de igual modo en el momento actual que vive el mundo en varios países.
Desde el punto de vista narrativo, encuentro una descripción intensa y detallista hasta el exceso hasta el punto de que a veces parece que el autor estuviera armando un guión cinematográfico.
Por otra parte, el autor tiene un manejo estéticamente impecable del castellano y una narración hasta melódica de los paisajes y del ambiente rural, pero esa ventaja literaria queda neutralizada por un marcado detalle puntillista en la mayoría de los capítulos.
Utiliza el autor también una abundante mención de elementos botánicos propios del lugar y pertenecientes a la vida del campo, que obliga a buscar el diccionario si se quiere tener una idea más clara del ambiente que describe. Con eso se documenta el lector, si quiere.
La trama descrita en diversos planos conmina al lector al inicio de cada capítulo a una búsqueda intuitiva de la ubicación espacial y temporal, a mi juicio, un poco forzada. Y –me perdonen los amantes de las tramas dobles y triples-, se me ha hecho hasta fastidiosa.
Hay una aproximación religiosa (de hecho hay varias páginas en donde se invoca a un Dios que se da por cierto, pero que no acude a la llamada) lo que se traduce al fin en una vinculación casi mística con la tierra con la cual el hombre, Leva, parece querer fundirse.
Por último, es verdad que son temas recurrentes e inacabados, pero creo que hay ya muchos libros, documentos y películas que han descrito este tipo de situaciones y hay demasiada angustia en la prensa diaria, que tenemos que atender, para seguir reviviendo tensiones en el pensamiento con estas lecturas tan densas y oscuras.
Sin negar el derecho que tienen los autores premiados a escribir para “ahuyentar los demonios”, ni el derecho que tienen los críticos y los lectores a favorecer estas obras, reivindico mi propio humilde derecho a proponer una lectura que nos dé un poco de bálsamo, aunque solamente sea en honor a la primera.
     
Ofelia:
LEVA. Carácter ancestral de su vínculo con la tierra, muy profundo. Es lo único que le mantiene arraigado a la vida. Es sorprendente su simbiosis con la naturaleza (esa excavación en forma de embudo donde descansa), que le sirve de camuflaje, de refugio y de sustento. La violencia despoja a Leva de todo lo que posee.
Destaca la capacidad de adaptación del ser humano frente a un agente perturbador o una situación adversa (lo que se denomina resiliencia).
EVA HOLMAN. Ilustra la lucha de una mujer por encontrarle sentido a su vida, renegando de la educación adquirida y cultivada a lo largo de su existencia (destaca su valentía en la entrevista con el cónsul).

Difícil de leer, sobre todo por la falta de referencias para ubicar la novela. Cambio de registros, incluso en la misma página. De Eva Holman a Leva, a su historia. Desde el principio me ha producido cierto malestar y, a veces, rechazo. Desarrolla sentimientos muy contradictorios (angustia, miedo, asco, rabia, impotencia…) pero, a pesar de todo, engancha e involucra al lector y le cautiva con esta dura historia. Desolación es la palabra con la que definiría mi estado al concluirla.
Surrealista. Obra inquietante, extraña, dominada por la irracionalidad. Intervención del subconsciente. Admirable su capacidad de invención, de abstracción. Destaca por su sobriedad, su agudeza en la exposición de los sentimientos más íntimos. Descripciones limpias, poéticas, con un gran dominio del lenguaje. Paralelismo entre la austeridad del paisaje que describe y los sentimientos que arraigan en los protagonistas.
Todo está medido, controlado.
Narración de la violencia de forma muy cuidada, a veces apenas insinuada.
Poder y violencia, íntimamente ligados, están presentes a lo largo de la narración. El poder como arma que aplasta lo más íntimo de la persona, que la reduce a una sombra, que la vacía de contenido. Se manifiesta en el maltrato al ser humano.
La luz de esta novela la aporta el cambio de aptitud de Eva. Su transformación. Desde el recelo, la desconfianza o el miedo que, en un momento dado, la impulsan a dispararle, a ejercer violencia sobre él cuando se ve amenazada. El despertar de la empatía hacia Leva, despoja a Eva Holman de los prejuicios preconcebidos que albergamos cuando nos aproximamos a un extraño, hasta el punto de manifestar compasión y protección por el protagonista.Podemos encontrar cierto paralelismo actual con el tema de los refugiados.
También se escucha un grito en defensa de la naturaleza, en esa descripción tan realista de la destrucción del bosque. Según sus palabras “los seres tomamos y no devolvemos, o no devolvemos en función de lo que tomamos”.
Clima angustioso, asfixiante a veces. Se respira desolación, lo que me traslada a “la carretera”, de  Cormac McCarthy,donde se hace palpable la devastación de la tierra y de las personas.
Un alegato a la tierra, a nuestras raíces.
Se recrea en los silencios. Esta circunstancia empuja a Eva a indagar en la vida de Leva.
El autor explica en una entrevista que el silencio es una herramienta que utiliza para que entre en acción el lector, para que participe de la obra y la haga suya en esos momentos de reflexión.
“No me aporta nada y hiere mi sensibilidad la lectura de libros de este tipo”, asegura Graciela y lo califica de morboso.
Cada palabra, cada frase está pensada y medida como si el autor fuese un orfebre, afirma Mª José, quien considera que la historia y el lenguaje están al mismo nivel y que, en su opinión,  esta novela escrita con frases cortas narra la evolución de Eva,, narradora y protagonista, y habla de su transformación, del paso de la crueldad y deshumanización a la compasión.
Esta obra de gran riqueza lingüística y, a ratos, tan lírica tiene, según Lola, un estilo impecable pero una estructura  tan incómoda, que hace sentir como tonto al lector.
Para Mercedes, la historia es muy confusa. Una mujer que vive en la “paz” de su hogar a pesar de la muerte del hijo (de la que acusa al marido); del maltrato de su cruel marido; o de su triste vida cuidando a un enfermo… hasta que llega él y lo remueve todo. Se pregunta si se trata de un a alegoría de la guerra. Para ella las dos historias son muy monótonas y no sorprenden; y el estilo es decepcionante en comparación con su anterior novela, “Intemperie”.
Se trata de un relato descarnado y esperpéntico, en opinión de Pilar, además de repetitivo. El autor narra dos historias que, en un momento dado, se entrecruzan y punto.


domingo, 20 de marzo de 2016

Crónica de la tertulia literaria del viernes 26 de febrero 2016.
Lugar de la tertulia: Casa de Mercedes.
Libro: Opiniones de un Payaso. 1963
Autor: Henrich Böll.  Alemán (Renania)  Nacido en 1917, fallecido en 1985. Premio Nobel de literatura 1972.
Moderadora: Silvia.
Cronista: Angélica.

Contexto y ambiente:   Alemania de la post guerra. Sociedad en reacomodo y transición.
Personajes: Principal: el payaso. Secundarios: mujer del payaso, madre, padre, hermanos, amigos, representante artístico y relacionados con el personaje principal.
Argumento: Análisis  de la vida de un payaso  en decadencia, que se desarrolla en imágenes de ida y vuelta del  pasado al presente en el trascurso de un día.
 Mensaje: Crítica de la sociedad de su tiempo, de la política, la estructura religiosa tanto católica como protestante y de las actitudes egoístas e intransigentes del ser humano.
Estructura de la obra: Monólogo y narración desde el punto de vista del personaje principal, con descripción de situaciones, entorno y  relación con personajes secundarios siempre en primera persona. Consta de 25 capítulos.

“SOY UN PAYASO Y COLECCIONO MOMENTOS”

Pilar: Hace un relato general de la obra, del entorno en que se desarrolla y de las características del momento, destacando  su parecer por la honestidad del autor. Expresa que durante todo el libro se pone de relieve la agudeza mental del personaje, enfrentado a la pacatería religiosa imperante. Dice que el personaje del payaso es un hombre inteligente con una posición contraria a la “necedad” que refleja la religión en ese momento y circunstancias.  Pilar complementa  el análisis y opinión acerca de los adversos elementos del entorno, destacando la complejidad social  que ha tenido que vivir el personaje y el sufrimiento que por ello experimenta y finalmente  lee algunas frases que le han parecido especialmente interesantes.
Vicky: Destaca lo curioso que le parece que una persona elija ser un payaso en tiempos de post guerra. Califica al personaje como un inconformista infeliz y desencantado.   Le parece especialmente destacable que se desarrolle en primera persona  la mayor parte de la obra.  Cree que el personaje de la mujer ha sido envuelto y despojado de voluntad por el grupo religioso. Dice que le produce un gran rechazo  la lectura porque  le recuerda su educación en una religión católica intolerante. Recuerda  que los políticos supieron utilizar en la España franquista  a la religión católica como apoyo y soporte. Considera que es una religión que llena a las personas de miedo. A continuación comenta algunas experiencias propias.
Mercedes nos acoge en su bella casa y es excelente anfitriona. En esta ocasión no hace comentarios.
María José: Expresa que  ha extraído  elementos muy puntuales de la obra: el personaje  es un payaso en el declive de su carrera aun siendo muy joven, que está desesperado por su estado de abandono. Encuentra interesante especialmente que a pesar del contexto machista en que se desarrolla la obra, el personaje se pone de parte de la mujer. Otro elemento puntual a destacar es el odio a la madre presente en la obra, que se manifiesta entre otras cosas, en el hecho de que el “don” o capacidad excepcional del personaje de percibir olores a través del teléfono, se anula cuando  habla con la madre. María José  opina que la madre sería tan fría como un témpano de hielo, que no emite olor. Piensa que el personaje de la madre es un estereotipo que debió existir en la sociedad  descrita en el libro.
Angélica: Dice que el payaso es un joven que hoy catalogaríamos como en estado de  depresión, detonada tanto por el abandono de su mujer como por el bajo sueldo que percibe a causa de su declive como artista. Que es interesante darse cuenta que la obra se desarrolla en un solo día, un día en el que el personaje clama por ayuda y reflexiona sobre su pasado personal, su decadencia y su entorno. Un día en el que hace una crítica implacable de la sociedad de su tiempo, su familia, las religiones principales de su país y las posiciones que se adoptan frente a un nuevo orden político. Mientras utiliza un humor negro y una ironía feroz, el payaso va desmenuzando la sociedad en que le ha tocado vivir y tiene palos para todo y para todos, nada encuentra bueno; pero  parece  incapaz de ver sus propias fallas.  Ubica  las causas de su situación límite  en el exterior: en la madre rígida, el padre medio ausente, el hermano ingenuo,   la religión acosadora,  los amigos indiferentes,  la hermana muerta,  los profesores crueles, el agente tacaño y  especialmente en su mujer. Expresa que hay que analizar si acaso la mujer se haya visto impulsada a dejarlo, al considerar que el payaso se convertía en un hombre  alcoholizado e intolerante, incapaz de formar familia o sobrevivir decentemente, enfrentado a un declive que también a ella  la arrastraría.  Considera que el libro  es un monólogo de gran altura literaria, escrito con mucha astucia para reflejar un lado oscuro de la sociedad, pero que en algunos capítulos  se hace lento y exasperantemente  descriptivo.
Ofelia. Expresa inicialmente que le sorprende la juventud del protagonista, que parece un hombre mucho mayor por la manera tan aguda de juzgar la sociedad y de expresar sus opiniones. Dice que  el personaje principal del libro, el payaso, es un hombre acabado, sin dinero, con un alto grado de pesimismo y desolación. Encuentra que es un libro muy interesante en muchos aspectos, que se trata de una historia demoledora presentada a través de la visión de un hombre negado a crecer, disgustado con el mundo y su hipocresía.
 Ofelia  piensa que  la manera en que el autor establece la comunicación  del personaje con otros a través del teléfono es muy hábil porque es un instrumento literario que permite hacer aflorar el subconsciente. Considera que es una gran novela, sombría, sin personajes amables y que el protagonista es el prototipo del rebelde enfrentado a la sociedad encumbrada de su época.  Piensa que se trata de una rebeldía de los miembros cultos de la sociedad de clase media –alta, cuyo culmen se produjo en mayo del 68.  Luego destaca algunas citas que le parecen importantes y curiosas del libro, lo que da lugar a varios comentarios de las contertulias  y  a opiniones encontradas relacionadas con las experiencias personales de algunas de las presentes.
María Eugenia: Dice de entrada que ella considera que es el mejor libro que se ha leído en la tertulia, un libro contundente, interesante y magnífico, lleno de múltiples lecturas.  Que le atraen siempre los personajes “rompedores”. Que es una historia muy humana, en la que el payaso, a partir del abandono de la persona que ama, inicia una trama en la que se arma la crítica y disección de la sociedad alemana de postguerra y el acomodamiento a ella de la variedad de personajes secundarios, para sobrevivir.  Considera que el autor lo ha escrito magistralmente porque cada personaje tiene un propósito. No cree que se trate de un personaje que se niega a crecer, sino  de alguien que analiza todo de manera muy cruda. Considera que es un libro escrito con una ironía amarga y que el personaje, que está en contra de todo, tampoco tiene autocompasión. Dice que la crítica religiosa que aparece en la obra es válida para muchas sociedades y que ella particularmente detesta como organizaciones, a las religiones. Le ha parecido muy interesante la técnica literaria del autor.
Lola: Dice que se ha encontrado con un texto farragoso y difícil, que atribuye a una mala traducción. Que el payaso es un personaje complejo, que nadie puede mantenerse  por mucho tiempo fuera de las normas de una determinada sociedad. Si se escoge vivir fuera de esas normas, eso acarrea consecuencias. Que el personaje es un hombre indómito y da la impresión de que es el único que no ha evolucionado en relación con las personas de su entorno. Encuentra un capítulo muy bello y destacable aquél en el cual se describe cómo él y su mujer descubren la sexualidad. Dice que le parece muy interesante la manera en que  el personaje se ensaña en contra de la clase política y religiosa de la sociedad en la que está inmerso. Finalmente Lola lee una crítica que ha encontrado en la red y que quiere compartir en la reunión pues la considera muy bien escrita y  muy completa.
Silvia: Encuentra que la novela es una obra maestra, un clásico, con una técnica de escritura magistral. Dice que somos producto de nuestra infancia y que el personaje es un niño inteligente que queda marcado por el trauma que le produce la muerte de la hermana y las humillaciones que ha padecido por los personajes secundarios que -según ella considera-  son también seres  traumatizados. Dice que los personajes son muy reales, que hay gente así: como la madre, una mujer ignorante y fanática que no quiere a sus hijos, una persona rica, muy inculta; como el padre, un vividor, un ser despreciable, que no tiene interés en enfrentarse a la madre. Silvia habla a continuación acerca de la reforma luterana y de la manera en que ha derivado el protestantismo hasta convertirse a su juicio en una religión rígida e intolerante. Considera que debe haber un gran fanatismo entre los católicos alemanes -que dice son una minoría- para afianzarse como grupo. Expresa que las víctimas permanentes en la obra son los niños. Y por último que el payaso tiene tal lucidez que no puede dejar de ver lo que sucede a su alrededor y se rebela.
Fin de la tertulia.

Próxima tertulia:    Fecha: 1 de abril 2016.
Lugar: casa de María Eugenia: Costa Brava 11, Portal 2, 3º.B
Modera: Lola.
Crónica: Silvia.
Libro elegido: El Manglar, de Mo Yan.

Modificado posteriormente por: La tierra que pisamos, de Jesús Carrasco.

martes, 9 de febrero de 2016

Tertulia viernes 29 de Enero de 2016

La tertulia se hizo en casa de Silvia. Como siempre perfecta anfitriona quien nos obsequió con una riquísimas lentejas al curry y también hubo tortilla de patatas, quiche, queso con mermelada de tomate, mejillones y ensalada  tropical. Como postres: ¡Trenza de frutos secos y Strudel  de manzana.! Todo ello regado con buenos caldos del país.
Silvia nos presentó a Angélica, nueva tertuliana, dulce, inteligente y encantadora que nos acompañará a partir de ahora.
Y empezamos con la disección de la novela.
Argumento:  Varias mujeres  coinciden  en un vagón de tren hindú y van poco apoco desgranando sus durísimas vidas ante los ojos del lector.
Todos coincidimos en el machismo todavía imperante en la India y como las mujeres  se tienen que inventar la vida cada día para sobrevivir en una sociedad en la que la mujer sigue siendo propiedad de los hombres: padre, marido, hermanos y el hecho de no querer casarse o querer vivir sola, se considera sacrilegio o enfermedad.
La corrupción es algo normal en la sociedad  e hijos y esposas se entregan como en un rito ante la figura paterna como si este fuese el rey
Lola comentó  que cada una de las mujeres parecía vivir en siglos diferentes y el final de la novela le sorprendió  mucho, también lo pasó mal con algunos personajes como Marikolandu y estilo narrativo le pareció escrito por diferentes novelistas, aunque es una novela muy descriptiva  con la dificultad de los nombres  hindús.
A Ofelia le pareció una novela optimista que no pierde interés en ningún momento y  le pareció notable la venganza de Margaret con su marido
Vicky comentó que son relatos diferente y desiguales en tiempo, no existe conversación entre todas ellas. Hablan siempre de dos en dos, también le extrañó que se hablara de sexo en un país en qué hacerlo es tabú, añadió que la novela tiene maestría descriptiva y también en gastronomía
Graciela buscó la fecha en la que se había escrito porque no daba crédito que parecieran historias modernas. Destacó el machismo y la sumisión femenina actual en el que muchas mujeres estudian carreras, trabajan fuera de casa y viajan al extranjero. Sorprende que su mayor ilusión  sea tener una identidad propia: No ser la hija de, la mujer de, o la tía de… la terrible influencia de las castas y la impunidad del hombre abusador en detrimento de la mujer abusada, sin ningún perdón y sin ningún derecho.
Angélica opinó sobre la diferencia cultural ante la forma de esclavitud occidental.
Pilar comentó que es un libro interesante y triste, aunque también le pareció optimista porque es un canto a la supervivencia de la mujer.
Silvia había leído el libro hacía tiempo y ya entonces le había gustado muchísimo y destacó la diferencia económica del país haciendo notar los grandes contrastes , incluso físicos existentes entre el norte y el sur de la India , los del norte son muy guapos y no lo son tanto los del sur (más bien feos).También destacó la pobreza total que puede encontrarse en Nueva Delhi.
José Antonio dijo que es un país con mucho futuro y que el manejo del inglés facilita su expansión. También destacó el machismo imperante en la sociedad y le pareció que el capítulo dedicado a Margaret lo había escrito otra persona porque se sale del estilo del resto de la novela-.Al igual que Lola hizo notar la dificultad que supone la lectura de los nombres hindús, no obstante consideró que era una novela de fácil lectura
La próxima tertulia será el viernes 26 febrero
Y comentaremos la novela propuesta
 por Silvia, Mercedes y María Eugenia:

Opiniones de un payaso de Heinrich Böll

Dejando para marzo , por su extensión : El manglar de Mo Yan , propuesta por Pilar
Quedaron en el “rinchi”:
Novela
Autor/a
Propuesta

Lo que el día debe a la noche

Jasmina Khadra
Lola
Los besos en el pan
Almudena Gradnes
Ofelia
El año del verano que nunca llegó
W. Ospina
Vicky
Danubio
Claudio Magris
Nieves
La chica del tren
Paula Hawkins
Graciela
El manglar
Mo Yan
Pilar
La sirena negra
Emilia Pardo Bazán
José Antonio




Aprovechando el  39 aniversario de la matanza de Atocha , José Antonio leyó unos versos dedicados a tan infausto suceso

Y nos dio la media noche y como brujas y brujos con su escoba nos fuimos. Eso sí, con la sonrisa en los labios, después de compartir una tarde más:  literatura, amistad y charla, todo ello aderezado con ricos manjares aportados con todo amor por los tertulianos presentes.